20080629

DEAD , tres imágenes

Rene Rodriguez Cruz pegándole su merecido tiro de gracia al capitán de la policía cubana García Olayón en los primeros días de la Revolución.






María Gallardo, madre de Rodrigo Orias, recibiendo la Unción de los enfermos. A Rodrigo, internado en una clínica siquiátrica, no se le permite asistir a su funeral.






Jóvenes nacistas son llevados al edificio de la Caja del Seguro Obrero luego de ser desalojados de la Casa Central de la Universidad de Chile . Posteriormente serán fusilados.







Juancalavera, y qué pasa

Cambio de Cama

Marcos siempre pensó que la niñez era un mal necesario. "Con tan pocos años eres incapaz de aportar con alguna idea propia; y si lo llegas a hacer- aparte de transformarte en el chiche de todos-, siempre es producto del azar". Facundo lo escuchaba paciente y sonreía mientras negaba lentamente con la cabeza. Rita, por su parte, oía con una expresión de repugnancia. "Todos los niños son cero aporte y no entiendo porqué les gusta tanto verse reflejados en ellos o verlos reflejados en ustedes mismos. Aunque te cueste asumirlo, tienes que hacerlo. Deja de buscar respuestas sobre ti mismo en tu hijo porque no sólo no las encontrarás, sino que también le ejemplificarás de forma muy clara lo que es la inseguridad", insistía Marcos, cada vez más apasionado. Facundo no sacrificaba su sonrisa, pero se notaba que el embate lo había remecido. "Mira Marcos, huevón, yo sé que para ti nada de esto es real sin tu consentimiento y que piensas que tus ideas te son de exclusiva pertenencia y responsabilidad. No quiero detenerme en esto, aunque crea que estás muy equivocado, porque creo que ahora mismo estai hablando por hablar" y Rita celebraba las palabras de su esposo. "¿Porque no tengo hijos crees que no puedo hablar de niños?" "No huevón, no es eso, ¿Qué tomaste? Lo que yo digo, simplemente, es que entiendo tu idea, sé desde dónde la dices y recorro todo el constructo argumental. Incluso podría anticipar ciertas ideas que vienen ahora, pero, francamente, no me interesa. Tu problema es que para decir quiero algo, dices no quiero nada. Ni siquiera quiero nada, sino no quiero nada. Es fácil hablar cuando no se cree en nada. Es cómodo ser la negación perpetua y nunca estar en el centro de la palestra". Marcos se reía y sacaba un cigarro. Rita se daba cuenta de que hasta ahora sólo había jugado el papel de oyente que, a medida que uno u otro argumentaba mejor, ella lo reafirmaba o negaba con su expresión. Entonces, y sólo con la finalidad de incomodar a estos dos pedazo de sabi-ondos a caca, se paró coquetamente, puso un disco y prendió un pito. Marcos, que notó la provocación, tomó un sorbo de vino. "Es cómodo pensar que la posición del otro es más cómoda. Como decía el poeta, La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído del deseo de cambiar de cama. Este quisiera sufrir frente al calefactor y aquél supone que se curaría al lado de la ventana. Ahora estai como los idiotas que levantan la mano en la asamblea para exigir creatividad. Es más incómodo- y no lo digo como queja, porque no me importan las comodidades- aceptar que ambos caminamos por hielo quebradizo". Rita que ya había sentido el viento cálido pasearse por algún lugar de su cerebro pensaba en cuánto les gustaba a ambos escucharse hablando. No pensaba que con eso perdieran el hilo conductor y hablara estupideces, al contrario, creía que tenían la capacidad de decir y escuchar con cierta independencia a la vez. "Yo creo que esto está más firme que endeble" decía Facundo, "no le puedes pedir a alguna persona que tiene fe que reconozca su acto de fe porque es precisamente pedirle que lo ponga en cuestión. No te estoy diciendo, como tú que te llenas de parches y nunca recibes heridas, que necesitemos de verdades, te estoy diciendo que HAY verdades ". Marcos se rió, burlescamente, "Que buen tema, sobre todo esta versión" le dijo a Rita que, desbonte de coquetería, había puesto un antiguo disco de Facundo. "Lástima que no pueda detenerme a disfrutarlo por la urgencia de respuesta que necesita tu marido". "Yo no necesito nada" respondió Facundo que movía la cabeza y llevaba el ritmo con los dedos sobre el vaso."Bueno, entonces admito que lo digo por puro joder yo. Te escucho hablar y escucho al anciano con pataletas que llevas adentro. Eso de recuperar verdades me lo esperaba del obispo, pero no de ti", "el obispo está loco, yo soy divino y no se da cuenta, ustedes tampoco". "No me metas a mi en esto" dijo Rita. "Te estás escapando" dijo Marcos. "Tú te estás escapando" dijo Facundo, "yo soy divino y no lo quieres ver". Rita se reía y se había sacado la polera. Marcos miraba a Facundo como pidiendo autorización para mirar a su esposa. Facundo no se daba cuenta de nada de esto, estaba realmente poseído por la idea de su divinidad. Rita se servía un poco de cognac. "Bueno profeta, creo que hiciste un estudio de mercado equivocado, acá no encontrarás fieles a tu causa", "todos son fieles a mi causa" gritó Facundo y se puso de pie. Rita también se puso de pie, era fiel a su causa. "No puedo creer lo que estoy haciendo" decía Marcos mientras se ponía de pie. En eso, Facundo corrió hacia la puerta, la abrió, salió y cerró con violencia. Marcos miró a Rita, "sabía que esto iba a pasar" se lamentó, inseguro. "¿Que iba a pasar qué?" preguntó Rita mientras se acercaba suavemente.


Polanco

20080628

ENTREVISTA CON EL PULENTO

Asolado, o más sólo que de costumbre, descansa un niño, rodeado de frescos desechos humanos. Se abren en su caso infinitas posibilidades de muerte, fuera del alcance de cualquier cámara de vigilancia. Ciudad poblada de indiferencia, Santiago decadente, ojos de acero. / Con este sentimiento invoco a El Hombre con insolencia desmedida, palabras que no vale la pena reproducir. ¿Me llamabas, zángano?, escucho en cuestión de segundos, voz estridente que viene de lugar ninguno, como si fuera mi cuerpo propio el que hablara. ¡Qué chucha!, respondo yo, pegando un salto en mi asiento, sollozando el mismo terror milenario que azotó a los prehistóricos noche tras noche a la intemperie. Entonces hace su aparición, gigante y chorizo negro poblacional, como si nada, y sonriendo entra en mi pieza. No sé por qué verlo me da pena.
–Hijo mío, guacho Roberto– dice, ofreciéndome su mano de gorila.
–Qué pasa, hermano– atino a contestar, estrechándosela sin dudas.
–Aquí está entero de hediondo. Debe ser tu corazón descompuesto. Deja ver si hay algo que pueda hacer por ti.
Mientras habla sus grandes orificios nasales se abren descomunalmente, como dos cráteres dispuestos a succionar todo el aire de la habitación. Da pasos azarosos hacia a un lado, luego hacia el otro, apuntando su nariz hacia el cielo, y se le deja ver una cadena de oro colgando del cuello. Me tranquiliza en parte verlo así parado, olfateando como un perro, rascándose el ombligo.
–¿Una cerveza?
–Dale po, me responde. Mira que allá arriba hay Ley Seca.
Saco un pack del refri, y a medida que las latas se vacían nuevos temas van surgiendo. Yo hablo del tribal ritualismo de los pueblos en estado de naturaleza; él de un mundo sublunar, de la conmoción extática virginal y de la posibilidad de revirginizarse. Yo cito a Lewis Carrol: “Amada, no somos más que niños grandes que se agitan en vano cuando llega la hora de dormir”; él dice añorar los tiempos de Azkargorta, con quien asegura tener mucho en común. Cita cien veces de corrido a Galeano.
–“El técnico jamás cuenta el secreto de sus victorias, aunque formula admirables explicaciones de sus derrotas: «Las instrucciones eran claras, pero no fueron escuchadas» dice, cuando el equipo pierde por goleada ante un cuadrito más o menos penca. O ratifica la confianza en sí mismo, hablando en tercera persona más o menos así: «Los reveses sufridos no empañan la conquista de una claridad conceptual que el técnico ha caracterizado como una síntesis de muchos sacrificios necesarios para llegar a la eficacia»”.
Luego estalla en carcajadas, sonoras erupciones subterráneas. Yo disfruto tanto la conversación que, osadía del borracho, le pregunto a qué religión debería suscribirme, cuál es la más efectiva para seguir comunicándome con él.
–Te recomiendo el ácido, dice para mi sorpresa.
–A propósito, Dios, has leído, le pregunto, has leído a Bukowski.
–Bueeeno, lo de Carlitos fue sólo un proyecto fallido, como lo de Jesús y tantos otros, me entiendes, un experimento evolutivo de liberación y enfrentamiento entre el individuo y la especie, relación nunca satisfactoria por lo demás, y que a la larga no podía terminar en más que en… bueno, ya sabes como terminó.
De ahí en adelante la conversación se pierde entre los vapores del alcohol. Creo haber destapado un par de botellas que tenía reservadas para algún ocasión especial, para dar paso al desenfreno, al éxtasis divino.
A la mañana siguiente despierto sólo en mi cama, agotado pero satisfecho, y de inmediato pesco el teléfono para llamar al amigo Peter y contarle, que como Alcmena, he comprobado su expresión favorita, Juan 4:8: “Dios es amor”, y créeme Peter, más amor del que te puedas imaginar.


Juancalavera

20080626

Inmundo callejon lleno de ratas y basura por todas partes. "¿Que estoy haciendo aqui?" ni la más puta idea, quizas buscando algo más repugnante que mis pensamientos en el silencio de la ciudad. Veo que algo se mueve bajo un monton de cartones al lado de un tarro lleno de mierda. De ahi mismo provienen gemidos delirantes parecidos al de una bestia siendo deborada por hormigas, gusanos y alguna que otra cucaracha hambrienta. Le doy un par de golpes al bulto para ver si el animal reacciona o sale de su agujero, pero nada. Solo gemidos y más gemidos. Desesperado por ese ruido agonizante y enfermizo levanto los cartones y...¡MIERDA!...Sí, pura mierda, una encima de la otra, capas y capas de mierda. Una imagen que puede gatillarte la esquizofrenia, y asi fue. Me bajo el cierre del pantalon y empiezo a mear el cerro de putrefaccion enfrente mío, como si quisiera darle vida a esos gemidos para que dejaran de ser gritos sin sentido, para que se articulasen dentro de lo coherente. Creo que lo estaba meando para que hablara conmigo, para contarle que nosotros tambien nos consumimos con el tiempo y terminamos siendo una masa en descomposicion. Queria decirle que, a pesar de que es un cumulo de excremento, le tengo cierto cariño, respeto incluso, que si algun dia decidia postularse para presidente que contara con mi voto. Pero nada. Ni una sola palabra. Hasta una pila de porqueria me niega la amistad. Entonces, aburrido de la inercia, le prendo fuego al monticulo. Mis carcajadas hilarantes reemplazan por momentos sus chillidos moribundos, por momentos su incineracion me produjo felicidad.

infame

20080625

NOS ENGANCHAMOS A TANTOS TRENES ARRASTRADOS POR LA DESCORTECÍA

…por eso me emborracho
y abandono.


no son nuevas mis omisiones, mis recursos, toda esta palabrería. soy conducido por una antigua voz humana, distante y olvidada, en estos tiempos tan cómodos. cuestiones como la muerte o la nitidez de la verdad tratan de inculparme, causando preocupaciones que me alejan de la fantasía. de ahí tanto rollo amargo e ingrato, mal carácter, violencia para con los amigos. ahora voy en micro por departamental, y las otras personas que viajan conmigo conversan entre ellas o leen el diario, seguras de que llegarán a sus casas y que ahí todo seguirá como siempre, la mujer esquiva como el alimento, la alta cuota de tolerancia exigida por tributo a cambio del espejismo de la seguridad. toda esta rutina es la que enferma, esta huella que repasamos una y otra vez como fantasmas, con la rabia acumulada de los injustamente condenados.

resulta increíble pensar que aún así hay hombres que defienden el derecho a enamorarse. otros siguen esparciendo pólvora en el aire. y qué podríamos decir, aparte de inventar fracasos ajenos con los cuales dispersarnos, antes de hundirnos del todo. no podemos culpar a los hombres por sus errores, pero si por no tratar de remediarlos. los traficantes también brindan por sus madres.











Juancalavera

El viento nos hacía carne

Por esos tiempos yo pensaba en la libertad con más frecuencia que ahora, aunque eso no quiere decir que fuese más libre que ahora- porque eso no lo sé ni lo sabré nunca- y no importa que Eugenia diga que no es así. Ella en esa época no me conocía o, mejor dicho, no creía conocerme como lo dice hacer ahora. Yo todavía no renunciaba al acto de fe que implica operar con un mundo exterior. Para mí existían los amigos, las tardes de cerveza, los malos finales en las películas y el calor de diciembre como cosas autónomas y totalmente libres. Pensaba que de alguna manera la libertad tenía que ver con que el viento y el río pudiesen ir en direcciones opuestas sin estorbarse.

Una de aquellas tardes, tan difíciles de encasillar- habrá sido un año o quizás cinco-, en que no existían patrones comunes de lo que podría ser un día u otro, estaba yo tirado en la cama de Laura mirando el techo y seguramente escuchando “Auto Pilot”- en aquella época todavía le encontraba algo de romanticismo a tener héroes privados-, cuando entró ella y enojada me dijo cosas como “Oye hueón, ¿Acaso pensai estar todo el día acostado?” “Me dai asco, te contradices todo el rato” o “Se te nota que no me quieres”, a lo que yo sólo podía mirar y tratar de soltar mi mejor chiste o, por el contrario, enfadarme y empezar con un discurso cargado de crueldad e ironía. Me gustaba defender mi derecho a sentir cada músculo y recibir tranquilo la irrigación de la sangre, pero también me gustaba responder en la lógica del utilitarismo. Por eso era posible escucharme decir frases pajeras que fluían junto con la exhalación:“Oye preciosa, la música está buena... déjame acá un rato y después te vienes a acostar conmigo”; y por el contrario, también era posible que armara un escándalo en reclamo por la alienación de nuestros supuestos salvadores, por los tontos útiles y, sobre todo, por el sabor amargo que crecía a medida que hablaba. Entonces gritaba largos discursos en los que decía cosas como “sólo olvidando se puede recordar, ya no hay grandezas de por sí; son sólo dinámicas de poder que tenemos que romper”.

Otros días me juntaba con personajes como Jarrison, Petter Flan, Danilo el dañino o Eusebio. Esos días nunca eran iguales a nada, ni siquiera entre sí. Jarrison solía encararme que en mis prédicas había algo de divino. Yo no lo creía para nada y pensaba que el divino era Eusebio. Recuerdo una tarde cuando en el metro- completamente lleno- él nos hablaba en tono de arenga, imbuyéndonos ese valor que luego, como si nada, olvidábamos con las drogas. De pronto, la gentedel vagón comenzó a guardar silencio y a escuchar a Eusebio. Yo lo miraba y me parecía un gigante, un hombre superior ante el cual todos éramos simples corderos. Creo que parafraseaba a De Rokha, a ratos, y lo hacía muy bien. “Diez veces maldigo a la piedra en que caerá tu sangre para que el viento la haga carne y, con ella, diez veces más libre al hombre” decía, mientras yo observaba como todos los pasajeros apretaban con fuerza los fierros de los que se afirmaban. A Laura no le gustaba nada este tipo de amigos. Cuando llegaba tarde y borracho a casa me decía “te estuve esperando con mis amigas”, yo entonces pensaba que había sido mejor no llegar y simplemente la besaba hasta llevármela a la cama. Allí todo era fantástico, ella después decía “Imbécil, si escribieras tan bien como me sujetas ya seríamos millonarios”. Yo la miraba, sonreía y le respondía que no lo había hecho bien, que aún quedaba mucho por sacar de adentro; “te amo” me decía, “te amo” le respondía. Tiempo después pensaría en poner en duda esas palabras, para luego arrepentirme de sentir arrepentimientos. Ahora no me arrepiento de nada. Ni siquiera de aquella noche en que Infame conducía el Palomo a toda velocidad por la Costanera de Con Cón, parando en cada playa y echando un vistazo en busca del cadáver de Juan Calavera. Al otro día nos dimos cuenta de que él estaba en la caja trasera del auto, con principios de ahogo. Lo llevamos al hospital y pronto estuvo bien y se perdió por meses.

Petter Flan me decía, por esos días, que la violencia lo superaba. Que no podía concebir ningún tipo de moralidad sin pensar en destruir su soporte físico. De esta forma vagaba por el país destruyendo señaléticas, automóviles, hombres y mujeres en nombre de la libertad. Laura decía que era peligroso y yo le respondía “tranquila, Petter tiene un corazón de oro” y él se reía y tomaba cerveza.

Una tarde llegué a casa y sorprendí a Laura con Danilo el dañino. Estaban dormidos, desnudos y borrachos. Golpeé levemente sus caras, pero ninguno de los dos dio señales de despertar. Tomé el pantalón de Danilo y saqué todo el dinero que tenía. Debió haber estado recién pagado porque tenía mucho dinero. Fui hasta la casa de Petter y me encontré con Juan Calavera en bata, bailando arriba de un sillón. Habían tres mujeres drogadas que reían y aplaudían cada paso. Yo tomé algo de STP y creo que luego me acosté con una. Al otro día, mientras vagaba por un parque, me llamó y me dijo que se llamaba Eugenia. Dijo que le gustaba el STP y me invitó a probar lo que tenía. Esa tarde sí tengo certeza de haberme acostado con ella. En ese entonces me importaban más las mujeres, por lo que me quedó grabada la sonrisa en su cara cuando Laura entró abrió repentinamente la puerta, me tomó del pelo y me gritó “¿Qué te crees hijo de puta?”, yo me la aparté de un empujón y le clavé una mirada profunda y furiosa. No dijo nada y se fue. Miré a mi lado y Eugenia seguía riendo, esto se ponía bueno, me vestí y salí tras Laura. La persecución no duró mucho: estaba afuera de la casa, fumándose un pito en la cuneta. Me senté con ella y pronto salió Eugenia diciendo “¿y tú no ibas a probar del STP?”, yo miré a Laura y ella me miró a mí. Luego ambos miramos a Eugenia y los tres estallamos en una carcajada. Creo que más tarde llegó Infame con Eusebio y también disfrutaron en grande.

Laura solía decirme que yo no pensaba las cosas antes de decirlas. Yo le respondía que tenía razón, que cuando la gente pensaba mucho, decía poco y a mi me gustaba decir mis cosas, aunque no las creyera. Ella no entendía la diferencia entre creer, pensar y decir. Para mí lo importante era tenerla a mi lado y sentirme con la fuerza para pensar, creer y decir lo que se me viniera a la boca, en cualquier lugar y a cualquier hora de aquellos días soleados.



Polanco

20080621

PASTAS CHICOS

.
.
somos
caleta
eneste
nocturno

elpiño
enfermo
deunbarrio
sincancha

delmunño
enpasta
nosalienamos


Juancalavera

20080619

De Aurora y Palomo

La mañana siguiente al clímax telúrico despierto y nada ha cambiado, por lo menos en apariencia. Prendo un pito para corroborar que todo sigue igual. Así es. Me visto, salgo a la calle y me encuentro con Aurora. Ella sí que cambió; sus curvas están más pronunciadas y algo en su cara parece más simpático que de costumbre. Se me empalma. La invito a unos tragos. Rechaza mi oferta y dice que tiene que hacer no se qué, que nos vemos en un rato. Me despido. Mientras se va, funo el tato y le grito "no me gusta que te vayas, pero me encanta verte ir". Ella, sin dejar de caminar, gira su cabeza y me regala una sonrisa. Es como en los comerciales de champú. Me siento en la cuneta y prendo un pito. En eso se detiene un Chevette destartalado y ruidoso. Es el Palomo, el auto de Infame, famoso por negarse a partir cuando la música no está al máximo volumen. Recuerdo que un día le pusimos unas canciones de Quelentaro y el motor se averió. Hay que serle fiel y darle sólo música pastabasera. Veo como el oscuro cristal baja y se asoma Juan Calavera.

-Sube- me dice.
-¿Qué pasó? ¿Por que andai con el auto del sacoeweas?
-Sube y te cuento.
Subo. Va escuchando una música extraña. Algo de cumbia, algo de rap, algo de flamenco; no sé qué mierda es. Juan Calavera está completamente transformado. Lleva puesto un vestido de gitana, unos lentes con espejos y sus zapatillas de siempre. Apesta a alcohol. Le pregunto de nuevo qué pasó con Infame.
-Ya no me preguntís más por ese hueón, se tiró.
-¿Qué mierda pasó?- pregunto, mientras le convido una quemada. Calavera fuma mucho y le viene la tos. Entonces recuerd que la noche anterior Infame y este engendro me abandonaron afuera de mi casa por borracho, porque no les servía ya para su plan maestro- acción terrorista que, por motivos de seguridad, no explicitaré acá. De todas formas, creo que ellos estaban igual de borrachos.
Juan maneja sin sentido. Dobla en esquinas, al parecer, de manera aleatoria. Así estamos durante algunos minutos u horas, no sé.
- Este hueón la cagó y ahora tenemos que virar. Ya lo encontramos- dice Juan Calavera rato después, con una seriedad que no puede ser sino una ironía.
-¿Qué hizo ahora?- le pregunto entre risas.
- Mira hacia atrás.
Miro al espejo retrovisor y veo que se acerca a toda velocidad una moto. Sobre ella, gritando como un enajenado y jadeando de euforia, viene Infame. Trae su cara cubierta por su tradicional máscara de tela café. Esta vez, con la ropa rajada, sí que parece un espantapájaros. "Vaya", me digo, "sí que cambiaron las cosas con el clímax telúrico". En eso, veo que por la vereda va caminando Aurora. Le digo a Juan que baje la velocidad un poco.
-¿Por qué no subes?- le grito a ella. Me sonríe y se me empalma de nuevo.
-¿Por qué no bajas tú?- me responde.
Pasa Infame enmascarado a toda velocidad, gritando como un desquiciado. Pasa una patrulla detrás. Juan Calavera se ríe y me mira. Todavía suena la música extraña. Me despido de Juan y le digo que otro día me tendrá que contar cómo empezó y en qué terminó todo esto. Me bajo y él acelera en la misma dirección por donde ya se pierden Infame y la patrulla. "¡Aquenomenoqueaaaa!", se le escucha gritar al unísono con el rugir del Palomo.
Aurora me mira y me dice que no le gusta que me junte con esos tipos. Yo le digo que no se preocupe, que ahora me dedicaré sólo a ella.
-No te he pedido nada de eso. Lo de que te bajaras era sólo una respuesta, no quería decir que REALMENTE te tuvieras que bajar.
- Entiendo- le digo, mientras me siento en la cuneta y prendo un pito.
-¿No vas a hacer nada?- me pregunta indignada.
- ¿Quieres fumar?
- Erís como la callampa hueón- me dice, luego me pega una torpe patada en el muslo y se va.
Aunque no era lo que había planeado, me causa gracia. Le quiero gritar de nuevo "no me gusta que te vayas, pero me encanta verte ir", pero tengo la garganta llena de humo por lo que sólo alcanzo a gritarle "no me gusta que te vayas..." y estallo en tos. Mejor así, pienso.


Polanco

20080617

de manera académica

El Corcho era un pordiosero que llevaba mucho tiempo buscando la forma de publicar un libro. Para ello había entrado a la universidad; en busca de jóvenes lo suficientemente estúpidos para creer o simular que detrás de toda la palabrería sin sentido que escribía, había cierto sentido poético o, incluso, metafísico. Lo del Corcho no era muy logrado, pero sí novedoso. Él la llamaba poesía poética o arte artístico. Seguramente no satisfacería ni a los críticos literarios, ni a las amas de casa ávidas de leer las aventuras que la escoba les niega. Al Corcho le importaba un rábano eso. Sus más cercanos aseguraban que el libro era sólo una pieza de la obra que completaría luego con otras formas de manifestación.
Luego de algunos meses sobrepoblados de alcohol barato y falta de inspiración, el Corcho ya era parte de la universidad. Había presentado su libro a cuanto fondo concursable existiera, sin buenos resultados. Un mal día, ya en desesperación, decidió recurrir al alto poder académico. Con el libro en una mano y el gollete de una botella quebrada en la otra, entró a la asquerosa oficina del asqueroso director -que además era profesor de redacción- y lo encaró:
- ¿Hasta cuándo espero que publiquen mi libro?
-Mira Corcho, cálmate. Esta no es la forma en que se hablan las cosas en una universidad.
-Cállate viejo conchatumadre, quiero saber cuándo van a publicar mi libro.
-Bueno... no se puede hablar así- dijo el director, mientras intentaba tomar el auricular de su teléfono. De inmediato el Corcho lo amenazó con el gollete, a lo que el director reaccionó con miedo.
-Está bien, está bien. Cálmate. Siéntate acá y conversaremos de tu libro. No creas que no lo he leído.
Nada más escuchar este comentario, la cara del Corcho cambió completamente. Se sentó y dejó el gollete en el piso (lo suficientemente cerca para tomarlo sin problemas).
- Cálmate ¿Quieres un café?
- No, hablemos del libro.
- Está bien. ¿Qué quieres saber?
-¿Por qué no lo han publicado?
-Mira... la facultad cuenta con pocos recursos y...
-¿Les pareció bueno?
- La verdad sólo lo leí yo y...
- No le gustó.
- Yo no lo diría así.
-¿Entonces?
- Es sólo que tu estilo maldito ya está un poco repetido.
-Mi estilo no es maldito.
-Bueno, a mí si me pareció.
-No lo es conchetumadre.
-Mira, no es lo que les enseñé a ti a tus compañeros sobre la efectividad de la redacción.
- Ya sé que no es eso.
- Pero tampoco es otra cosa que pueda suplir las viejas fórmulas.
- Ya sé que no es eso.
- Entonces ¿Qué es?
- Arte artístico.
- ...
- Poesía poética.
- No te sigo, pero dime- el director le arrebató el libro y abrió una página al azar-, por ejemplo ¿Qué quieres decir con frases como "no hay drama en esta historia, sólo la manifestación de una herida que nunca cicatriza, el detalle de un hecho inocente cotidiano como sudar o como volver"?
- Quiero decir que en esa historia no hay drama,
sólo la manifestación de una herida que nunca cicatriza, el detalle de un hecho inocente cotidiano como sudar o como volver.
-¿ Y qué más?
- Qué se yo, no puedo centrar y cabecear a la vez.
- Yo no cabeceo nada con esto. Siguiendo con tu metáfora, es como si fuera un centro demasiado alto.
-No siga con mis metáforas, invente las suyas propias.
- Bueno, es como un tren que no para.
- Invente las suyas propias le dije, esa es la misma.
- No es el tema. La cosa es que nosotros nos jugamos nuestra imagen con lo que publicamos.
- ¿Y esto enloda la imagen de la universidad?
- De cierta forma, sí.
- ¿Yo enlodo la imagen de la universidad?
- No quise decir eso.
-No se excuse, viejo maricón, si me importa un pepino. Mucho lodo le falta a esta mierda.
- Si tú lo dices...
- Usted también lo dice, pero de manera académica.
- ...
- Ya me parecía que era un viejo maricón.
-...
- Viejo maricón.
-...

En ese instante, el Corcho, enceguecido por la furia, empuñó el gollete de la botella para reventarlo sobre la manchada calvicie del director, pero éste, mucho más rápido y sin que el andrajoso siquiera pudiese darse cuenta, sacó del escritorio un revólver con el que pegó un tiro en el brazo de su enemigo. El Corcho cayó al piso, aullando de dolor. El director se puso de pie con el arma en la mano y apuntó a la cara del estudiante.
- Di tus últimas palabras, hijo de puta.
El Corcho lo miró, lleno de odio y le dijo- Veís mucha tele, impotente culiao.
El director rompió en una sonora carcajada que no se detenía jamás. En eso, el Corcho que veía a su interlocutor en un ataque de risa se incorporó e intentó salir corriendo, pero un grito del director lo interrumpió.
- Detente ahí o te mato.
El Corcho se detuvo.
-¿Quieres que publique tu libro?
- Sí- respondió el maloliente.
- Bueno, ten por seguro que lo haré- dijo el director y jaló el gatillo.


Polanco


20080615

Cuento Incompleto II

Por estos días sólo hay buenas personas y malas noticias. Un hombre que cantaba folclor latinoamericano tocando la guitarra y de repente trabajando en instituciones o centros o programas de rehabilitación y reinserción social, como de cincuenta y desesperado, llama a su familia desde Iquique a Santiago a las cuatro de la mañana. También un día lució un yatagán trastornado frente a los amigos, es cierto. Patéticas canciones indigenistas de mercado se escuchan de fondo o tal vez es la misma canción que se repite mil veces. Obviamente es una escena preparada que pone en evidencia al mal poeta que lleva dentro. No le extrañaría a este hombre que fuera él mismo quien contestara a su llamada o que nadie la contestara, pero su sobrino lo escucha y parece oler la desgracia, y se le viene a la mente la palabra ironía. Prefiere apagar la tele. Del otro lado de la puerta alguien pregunta. MAMI, nada bueno se augura.

Violenta poesía de despedida en que se recuerda el asalto a un banco y las fiestas más hijas de puta del barrio de las que nadie recuerda nada, alucinaciones maravillosas suponte marihuana por sacos y las putas rondando a los hermanos, las putas en el techo hablando a toda voz entre gatos adictos al ron, putas de turbante, putas y las más perfectas soluciones posibles a lo que no se resuelve ni en las más prósperas horas de reflexión y escritura.


Juancalavera

Cuento Incompleto I

Si desaparece el primo Emilio pensamos al toque que volvió a la pandilla.

Nadie en la casa quiere recorrer de nuevo la posta ni hablar con los pacos, y el primo no contesta el teléfono.

La tía dice que nos acostemos no más, que cualquier cosa ella nos llama, pero ya está por amanecer así que esperamos en la cocina, y con mi hermano le damos jugo al perro.

Mi mamá es la única que no pesca. Dice que lo prefiere preso o muerto, que no está bien tener a una persona así en la familia.



Juancalavera
Buscando un avión perdido andan los pacos, cerca de nuestra ciudad natal. Sobre este avión parece que también iba un paco. Antes fue noticia el volcán ya mencionado, y hubo unas inundaciones terribles cuando se acababa de dictar una alerta por la sequía. De años atrás se recuerdan los supuestos suicidios de una decena de jóvenes, que los pacos y el gobierno han ligado al narcotráfico. Más adelante retomaré este caso.

Infame tiene una extraña habilidad para encontrar puntos malditos sobre el mapa. Le pediré que me ayude a planificar mis próximas vacaciones, a ver si al fin sucede algo interesante en mi vida.

Tiene razón mi mamá. En mi demencia hoy me prefiero en medio de una catástrofe…



Juancalavera
Por que se comen a los muertos ¡mierda! Zabulus me espera con una sonrisa en la cara.

-¡Infame! ¡amigo! Te llegó la hora y con ella lo que siempres has deseado.

Putas borrachas, whisky y bolsas de hielo que se derriten con las llamas. Un pencazo directo al nocrea.

-¡Hijo de perra! ¿qué he hecho yo para merecer esto?

Un paipe amistoso me despavila. Miro hacia atrás, veo a Polanco y Juancalavera. Aquella respuesta fue satisfactoria.

-¡Sólo dijimos la verdad!

infame

SAN BERNALES

20080614

India, tienes verdadera clase

tu
materia
tus
volúmenes
tus
curvas
desaprovechadas
tantos
segundos
se
me
hacen
insoportables

desde
dentro
del
golpe
se
oye
tu
boca
tratando
de
explicarse



Juancalavera









Quiebre

En una vieja casa en que no vive nadie, a dos cuadras de Avenida Matta, dos singulares personajes evalúan el futuro de la humanidad. Se trata del eterno caminante de las sombras, Satanás, ferviente defensor del conservadurismo negativo y su todopoderoso alter ego, un enigmático ente de quien la literatura ha llegado a sospechar durante siglos, sin llegar a su paradero. Este último personaje- o lo que sea- representa la contradicción misma de todo lo conocido y algunos eruditos coinciden en sindicarlo como el verdadero motor de la historia.

Durante largos minutos Satanás fuma cigarrillos y escucha en silencio a su interlocutor. Luego, el supremo mefistófeles expone, algo dubitativo, su análisis.

-El estado de la biotecnología aplicada y llos medios de comunicación nos abre una oportunidad histórica; no podemos desaprovechar este desorden en las cartas, es urgente recuperar los niveles de esclavitud de antaño. Podríamos hacer cosas muy interesantes.

Nada más escuchar estas palabras el ente desaparece (en rigor nunca apareció) indignado. Satán, decepcionado y furioso golpea la pared. Luego de unos minutos, la misteriosa presencia (en rigor no está presente) deja caer su pesado juicio.

-Te di una oportunidad y la desaprovechaste. Siempre tu sujeción al tiempo y al espacio te ha pasado la cuenta. Pero esta vez tú y tus sucios humanos han caído demasiado bajo. Tú sabes que eso no pasará en tu dimensión; ya vi tu futuro y la verdad es que ya no me sirves.

Polanco

20080612

QUE ARDAN EN SU MISERIA LOS GOBERNANTES TODOS

EL INFIERNO ESTÁ RESERVADO PARA ELLOS Y PARA NOSOTROS

LOS QUEMAREMOS INFINITAS VECES CON AYUDA DEL AMIGO MONJUS



Juancalavera

20080611

MUJER VOCA DE BAMPIRO

Se muerde las muñecas
y derrocha el alimento.
Mujer voca de bampiro
tu discurso es políticamente coherente.


Juancalavera

20080608

la eterna noche de las hachas

cuando todas las puertas estén quemadas

cuando dios haya convertido el agua en vino

cuando las alcantarillas se tapen de coágulos

cuando los basurales no encuentren perros

cuando la lluvia sólo nos pueda secar

cuando todo recuerdo sea mitología

cuando los muertos ya no quieran regresar

cuando de las cenizas sólo renazca el viento

cuando degollemos al recién nacido salvador

y sea abolida toda forma de abolición,


entonces

como siempre

defenderemos nuestro derecho al suicidio.


Polanco

IRA
FUROR
BREVIS
EST













Juancalavera

20080605


sin complicaciones
me sumerjo en la noche de las minas esas que no valen la pena
las mataría a todas


sufro
y me contengo





Juancalavera

20080530

Cristo no es un héroe

Sociedad cobarde
que llora la muerte de sus asesinos
¿Tanto miedo le tenemos a la muerte?
¿Nos duele el dolor ajeno sólo cuando está institucionalizado?
A Lemun, Catrileo y Cisternas
¿Los pacos les rindieron homenaje?
Pero nosotros somos mejores que ellos
dirá el mamón
Y claro
claro que sí,
pero no por compadecernos hasta de las hormigas
- que ahora mismo torturo-
sino porque nuestro actuar está legitimado
por la sonrisa de todos
que aunque también sea mentira
es un sentimiento
no una orden
una verdad con la que vamos a morir
y nuestros hermanos seguirán defendiéndola
con nuestra triste alegría.

Polanco

20080522

...

Que me lo chupe a dos manos, sí, el imbecil que se cree desgraciado. He probado el desencanto y la tristeza, y saben a carne podrida, a letrina de estación de servicio en un desierto tejano. Me he sentido miserable, lleno de lacra, tanto que ya tengo preparadas incontables formas de morir con una aguja. Las putas no son las que vei paradas en una esquina guarra y poco diafana a las tantas de la mañana, sino las que te hunden en ese estanque séptico que llaman "amor". Los maricones no son los que buscan cobijo entre las sabanas de otro hombre, sino aquellos que reclaman tu amistad para devolvertela bañada en odio tras cada palabra sinuosa. Hoy no lloro, hoy asesiné a tu familia, producto de ese comentario sin importancia.

infame

20080521

NARCISO

Me vi reflejado en el fondo de un vaso, desprecié tanto aquel destello de mi mismo que procuré beberme el líquido de un solo sorbo. Minutos más tarde, murio mi conciencia, con ella las ganas de vivir...

infame

20080518



¿Y ellas dónde están?

Instinto

Nos vamos a caer
nos van a humillar
nos van a patear
nos van a ignorar
nos van a echar
nos van a robar
nos vamos a morir...

y aún así
no vamos a parar.

Polanco

Charlie, el Ángel

"Al ver que aquello que estaba toqueteando no era una mujer, sino que una hibridación humana de dos géneros distinto, Charlie perdió todos los escrúpulos, pescó un camote que encontró en el suelo y le colocó un pencazo en la cien. El transexual calló rebotando contra el cemento, inconciente por segundos. En eso, Charlie, tomó con sus dos manos el camote y se lo dejó caer en la cabeza, rompiéndosela completamente. La sangre fluía por la vereda llenando los espacios entre los adoquines y Charlie, totalmente desquiciado frente a la enfermiza imagen del trolo con el craneo hecho mierda, no atinó a hacer otra cosa que correr calle abajo para perderse entre los rincones más oscuros y recónditos de la ciudad..."

infame
frente a mis cejas dos caminos
frente a mis cejas una posibilidad
frente a mis cejas la condena
del camino que desprecié
y que caminó siempre
frente a mis cejas.


Polanco

20080517

Vida familiar

Un pasti se deja existir entre sus inmundas sábanas en su inmunda habitación. De pronto, el sueño cede y ya no puede estar en la cama. La borrachera, siempre menos dócil, no ha dado aún signos de retirada. El pasti intenta levantarse para aliviar con agua la sensación de asquerosidad que sale por todos sus poros, pero es incapaz y se queda allí, mirando el techo.
Pasan algunos minutos y el pasti se ve interrumpido por un estridente grito: "Está servido el almuerzo"- es madre pasta que exige su ritual. El pasti sale de su cama y recién entonces se da cuenta de cuán mareado está. Baja las escaleras y se sienta ante las punzantes miradas que vienen desde todos los rincones de la mesa. Lógicamente, lo primero que hace es servirse un poco de vino. Madre pasta mueve la cabeza sutilmente, en gesto de reprobación
Todos comen callados durante un rato, hasta que el pasti comenta con exagerada alegría "es la comida más exquisita que he probado en mucho tiempo". La cara de madre pasta esboza una sonrisa inmediatamente y el ambiente cambia. Ahora el viento sopla a favor del pasti que, consciente de su estado de gracia, se larga con un discurso sobre la libertad y la lechuga. Todos escuchan atentos y por momentos hacen comentarios. El pasti está feliz. Todos los demás también, terminan el almuerzo entre risas y consejos. Entonces suena el teléfono y madre pasta contesta. Es para ti, le dice al pasti que se siente como un rey.
-Aló?
-Aló culiao-¿qué tal el hachazo de Michimalonco?
-Piola ¿y voh?
-En dos sílabas, chomier...
-Piante la weá.
-La cagó.
-Oye
-¿Qué wea?
-Estoy haciendo un asaíto, ¿Por qué no te venís pa acá?
-Wena.
-Ya poh, te espero, trae weas pa la mente.
-Obvio, voy pa allá.

El pasti corta y mira su familia. Nuevamente el viento sopla en contra, más fuerte que nunca. Entonces el pasti piensa en alguna excusa, pero se da cuenta de que es imposible. No hay nada que hacer, sólo retirarse y seguir pastiando.

Polanco

Pánico

"¿Que chucha pasó ayer?" me pregunto al mirarme en el espejo. Tengo rajuños en la cara y en la espalda, sangre esparcida por toda mi ropa. Entro a la pieza y la puta sige en el mismo lugar donde le pusé las últimas puñaladas con el destornillador que estaba debajo de la cama. Flotan algunas imagenes en la memoria, flashes que confirman mi descontrol gatillado por un simple 'te amo'. Me deshago del cuerpo cortándolo con una sierra eléctrica que encontré en el subterraneo, meto las partes en una bolsa de basura y saco el tarro a la calle para que se lo lleven. Me limpio el chocolate que llevo encima y salgo al patio para a prenderle fuego a mis pilchas. Mientras veo como se queman, desnudo en mi jardín trasero, prendo un cigarro y me rasco los hueos. "Vaya mierda".

infame
Sin timidez me enfrenté a mi padre amenazándolo con el gollete de una botella rota / él con un palo me apaleó, sin timidez de su parte, hijo de tigre.

Juancalavera

20080515

Y ahora qué?

No hay grandeza.

ni en los ríos, ni en la muerte
ni en el amor, ni en los perros
ni en la adicción, ni en los sabios
ni en la vida, ni en los cerros
ni en los feriados, ni en el odio.

No hay grandeza.

Y no es culpa tuya
ni de los viejos
es sólo que una estrella cayó
y ya nada volvió a ser lo que era
y ahora
simplemente

No hay grandeza.


Polanco

20080514

Mala cosa

Ahora mismo está todo mal
en todos los sentidos posibles,
no me voy a poner a llorarle la carta a nadie
sólo advierto lo de siempre:
Alguien tiene que pagar los platos rotos,
y ese alguien van a ser los pacos.

Polanco

paso, mi pollito pío pío

NO TENGO FUERZAS PA ENGRUPIRTE
POR ESO ME EMBORRACHO
Y ABANDONO

Juancalavera

20080512

Día a Día

Maldito presente perpetuo
la esfera no predice
solo controla desastres
así todo sucede sin destruir nada
en un monótono fluir diario de mierda.

infame

20080511

Demasiado cerca de Puerto Aysén

Las víctimas del Volcán Chaitén están pagando platos rotos ajenos. Cuando comenzó a moverse el volcán, la Onemi y el Departamento de Vulcanología les sugirieron que echaran al cráter a la más hermosa de sus vírgenes. Ni en el pueblo de Chaitén ni en Futaleufu encontraron alguna.



Juancalavera

Terapia de auto-ayuda

-Oye weón
-¿Qué?
-...
- Funa el tato rubio que viene ahí
-Te estoy hablando weón.
- ¿Qué poh?
- Uhhh
- ¿Funaste?
- Sí weón
- ¿Qué me ibai a decir?
- Se me fue
- Ah, funa el tato moreno que viene ahí
- Ah si
- Uhhh
- Tenemos que cambiar esta vida weón
- ¿Qué wea?
- Todo el día en esta mierda
- Ah
- La prueba de hoy weón
- ¿Qué?
- Nos estamos hundiendo en el Mar Rojo
- Sale culiao
-¿Qué sale?- no hemos visto el cielo azul en todo este año
- Me da lo mismo weón, porque yo soy el elegido de Dios, el que puede abrir el Mar Rojo cuando lo necesite y cruzar. Luego subir una montaña y conocer la verdad y la vida. Ese soy yo.
-...
-...
- Ya sácate otro que vienen los egipcios.


Polanco

20080510

2


Sólo bastaron semanas para que cambiara a todas mis amistades futboleras por Danilo, el dañino. Me juntaba todos los días con él para conversar, caminar y hacer todo lo que un niño de 8 años puede hacer en ese intertanto. Me enseñó a usar la resortera que mis viejos nunca pudieron prohibir efectivamente. Aunque ellos no supieran apreciar esas verdaderas obras de arte hechas de ramas, scotch y un elástico, y me las escondieran, rompieran o botaran, yo siempre me las arreglé para moverme con mi resortera y una piedra en el bolsillo.

Recorríamos bastas extensiones de Cerrillos en busca de nada. Nos gustaba caminar hasta donde nos dieran las piernas, siguiendo la abandonada línea del tren o el zanjón de la aguada. Ya entonces me gustaba deambular por sitios eriazos, entre la maleza, los ratones y los televisores quemados.

Un día, caminando por la línea del tren, llegamos hasta un lugar en el que parecía haberse acabado la ciudad. El sol ya se había puesto y, aunque el cielo aún conservaba su claridad, Santiago a lo lejos ya había encendido toda su luminaria. Cuando miramos atrás y nos dimos cuenta de esta imagen, ambos, sin mediar palabra alguna, decidimos que debíamos detenernos y contemplar. Nos sentamos sobre el riel y miramos en silencio, con un respeto inmenso, como caía la noche. Lo recuerdo como si fuera ayer.

Entonces Danilo, el dañino quiso consagrar el buen momento. Sacó una goma de su bolsillo- por lo que me di cuenta que lo tenía planeado desde antes- y me preguntó:

-¿Tenís la marca del indio?

Yo, que no sabía qué era eso, le contesté que no, con una mezcla entre miedo, curiosidad y alegría.

-Puta gil culiao, no podi ser tan pollo. Pásame tu mano- me dijo.

Aunque lo dudé, se la alcancé de inmediato. Él, conforme con mi respuesta, me advirtió que lo que venía iba a doler. Y así fue; todavía tengo en la mano una cicatriz que me recuerda el ardor que sentí mientras Danilo, el dañino frotó la goma en el reverso de mi palma, hasta sacarme sangre por segunda vez. Yo resistí sin decir palabra. En ese momento, quejarse hubiese sido una deslealtad a la confianza y el cariño con el que Danilo, el dañino me lastimaba. No habría sido digno de un indio.

Sin embargo, el dolor nunca es gratuito. Aunque nunca le mencioné palabra sobre la herida, apenas volvimos a la ciudad, caminando por el mismo riel que nos había llevado lejos, me busqué una excusa para pelear. Creo que me empecé a burlar de sus zapatillas rotas para hacerlo enfadar. No hizo falta mucho esfuerzo para que la riña se armara. Fue como si el asumiera que intentaba dañarlo deliberadamente. Un par de chuchadas y nuevamente estábamos peleando. Nos tiramos el pelo y nos dimos de puñetes y patadas. Ambos estábamos sangrando cuando me di cuenta de que Danilo, el dañino buscaba alejarse para sacar su resortera y decidir el combate. No sé cómo, pero en ese momento, como un regalo divino, saqué un derechazo bajo digno de José "Mortero" Sánchez. Le di mi mejor puñete justo sobre el estómago. Él, inmovilizado, soltó la resortera y cayó al piso como un saco de papas. Creo que le di una innecesaria patada en la espalda y me fui. Danilo, el dañino quedó tendido en las tinieblas, sobre la línea del tren, llorando de rabia y humillación. Al regresar a mi casa mi vieja se escandalizó al verme sangrando nuevamente. Me retó como nunca y me prohibió volver a juntarme con Danilo, el dañino. Yo sólo escuchaba callado, acatando la reprimenda. Entonces, cansado ya de ese monólogo autoritario, vomité una frase cargada de rabia que me produce confusión de sólo recordar. La miré a los ojos y le dije: “Alguien tiene que pagar por los platos rotos, y ese no voy a ser yo”. No entiendo cómo pude decir algo así, algo que a los 8 años no pensaba en lo absoluto. Fue como si se hubiese abierto una brecha temporal y de mis infantiles labios hubiesen salido palabras pronunciadas por mi boca adulta, palabras que me hacen sentido y que lo seguirán haciendo. Alguien tiene que pagar los platos rotos, y ese no voy a ser yo.




Polanco

1

Luego de mi primer encuentro con Danilo, el dañino, llegué a mi casa con un corte sobre la ceja que emanaba profuso chocolate. Mi vieja me hizo curaciones y me retó. Tenía 8 años y era la primera vez que recibía tanto daño físico; el peñascazo de este maricón no me sacó un ojo porque él decidió que asi fuese. Danilo, el dañino era capaz de matar a un gorrión a 30 metros con su resortera y luego rematar el cadáver desde más lejos. No fallaba. Flaite como pocos, de niño, Danilo, el dañino, vivía en el conventillo donde movían la merca de la población. Era un petizo moreno de orgullosa cara de indio que deambulaba con sus mocos colgando por todo Buzeta probando su precisión con la resortera. Ese día se me reveló un nuevo abanico de posibilidades que nos están permitidas en este mundo; conocí lo que era el miedo, la rabia y el dolor de una forma que hasta entonces no me había sido permitida. Hasta antes de ese piedrazo, yo sólo había sufrido por caídas o accidentes. Nunca alguien me había golpeado o, por lo menos, nunca había tomado conciencia de que alguien podía hacerlo y, peor aún, podía hacerlo por el placer de satisfacer su odio.

Poco después descubriría que estaba equivocado y que Danilo, el dañino no me odiaba. Simplemente, esa era su forma.

Fue semanas más tarde cuando, después de haberlo evitado por miedo, se apareció por la plaza mientras jugábamos con los cabros a la pelota y con la timidez que sólo alguien que vive en la marginalidad puede tener, preguntó: “¿Se puede jugar?”. No tengo claro por qué razón me apresuré a responder antes que todo el resto de mis amigos- perplejos y temerosos ante ese tigre que inexplicablemente deseaba ser domesticado-, “Obvio que se puede, tú jugai pa nosotros” y lo integré a un grupo de niños que no lo bienvenían. Como suele suceder, la pelota limó pronto todo tipo de asperezas. Recuerdo de ese partido haber gambeteado como nunca a algunos amigos y haberle cedido a Danilo, el dañino habilitaciones perfectas que él siempre supo canjear en goles. En ese momento conocí la amistad. Hasta entonces, sólo me había divertido con otros niños. Nunca me había importado que otra persona se divirtiera y mucho menos había concebido la satisfacción ajena como propia. Entonces, luego de casi cinco horas de jugar al fútbol sin interrupción, escuché el chiflido de mi viejo que indicaba que iba a tener que entrarme a la casa. Como la pelota era mía, eso significaba el final del juego. Movido por el entusiasmo de la nueva amistad me decidí ese día a regalar la pelota al grupo. Ahora el balón iba a ser de todos y todos lo cuidaríamos. Años después comencé a pensar eso de todo el resto de las cosas; alteré mi noción de propiedad y viví muchos años pensando que nada era de nadie y todo de todos, que las cosas eran propiedad de quién se entregara lo suficiente a ellas como para conseguirlas. No sé si en la práctica esos años ya hayan pasado o siga creyendo de la misma forma que cuando regalé esa pelota; es sólo que ya no sé cómo averiguar lo que pasa frente a mis narices.



Polanco

20080508

Homo laburis

"Salvo mi jefe, no ha nacido el culiao que me pueda mandar"

Comentario escuchado en los pasillos del diario La Tercera.

Polanco

20080507

¿Qué le están echando a la cerveza?

Hay que defender a los pastabaseros de la pastabase, porque, como el lector ya habrá notado, esta es una plataforma que produce mentiras digeribles, casi como empresa de marketing. Pero, la diferencia es que no somos una marca o, por lo menos, pretendemos no serlo. Y si bien no somos lo chorizos que la picamos- ¡¿qué te pasa gil y la conchetumare?!-, algo distinto hay en ese rincón donde nos depositamos. No pastiamos por pastiar, ni escribimos por escribir. No es que tengamos fines muy profundos tampoco; son sólo huellas que la domesticación cotidiana no puede borrar. Nada metafísico ni místico, al contrario, nuestra única conexión es hacia el más acá de lo que vivimos, algo que en algún momento y no tengo idea cómo nos hizo despertar sin que ya nada fuese igual. Mi mente funciona de una manera retorcida y no lo digo yo- ¿y si lo digo qué, sapoculiao?-, es algo de lo que me doy cuenta por el desprecio que de a poco me gano en todas partes y que no me importa en lo más mínimo. ¿Eso es retorcido?-, tal vez sólo sea weón y todo este jugo no sea nada más que jugo que ya han dado veinte mil weones y otros veinte mil darán en el mismo rincón. Vendrán los pastis de Puerto Williams y después los antenazos de Punta Arenas, weones engrupíos que, como nosotros, no se cansarán de funar el tato todo el día y pensar la realidad en colores o en letras o en drogas o en formas o en fuego. No le tengo miedo a la repetición ni a nada de eso. Como diría Juan Calavera, cada día más derecho al cementerio, hace tiempo que dejamos de creernos héroes. Ahora lo somos y por el puro placer de saber que no está entre las posibilidades. También porque quedamos flotando en un lugar de la sociedad en el que no somos monigotes de nadie y no tenemos intenciones de salir de ahí, por lo menos no todavía. Tampoco es que seamos libres, no somos tan imbéciles para no admitir nuestras adicciones fisiológicas e inmateriales. Borrachos asquerosos, weones flojos, porros, pasaos a caca... como quieran nos pueden llamar, pero en nuestra presencia, por lo menos, no nos van a venir a pintar el mono con morales de teletubilandia. No quiero sus retos aburridos y predecibles, no les sirven, NO ME AFECTAN. Cuando vienen a paquear es como si me saliese de mí mismo y reconstruyera la escena desde afuera. Lo veo y de verdad me cuesta creer que haya tanta gente pensando en rosado y celeste, entonces vuelvo a entrar e irrumpo, me rio, me voy. Yo no busco confrontaciones porque sé que esas llegan solas. Yo sólo busco pastiar- un verbo que hasta ahora sólo tiene un antónimo: paquear-, y poder despertar día a día y saber que mi cabeza sigue igual de convulsionada, que ya el sol está entrando por la ventana y que tengo cinco lucas en el bolsillo del pantalón, que en la noche ya no estarán y que de nuevo habrá que empezar.

Polanco

20080505

pa Polanco

Dos hermanos en otro encuentro clandestino. Parecen discutir, se comunican en voz baja, con la carga de dos millones de años entrelazados sobre sus espaldas, una trama opresora que pone en duda el origen de las palabras y los golpes intercambiados, siglos grises, tragedias humanas, aún operando. Y ellos sin conocer sus cadenas confían sus secretos el uno al otro, sus bocetos, sus obras domésticas. No hay drama en esta historia, sólo la manifestación de una herida que nunca cicatriza, el detalle de un hecho inocente cotidiano como sudar o como volver. Dos peatones de la incertidumbre dándose charchazos, incapaces de distinguir lo inútil, el límite que hace absoluto el fracaso del diálogo.


Juancalavera

Mozambique

Y pensar que nuestro canto de autodestrucción lo usan los Makonde, libres como el viento, para cortejarse y sobrevivir. Desprendidos de los harapos occidentales, los negros bailan y bailan sin miedo a su desnudez, famosa en esta parte del mundo que disfruta consumiendo culturas ajenas.

-¡A
que
no
me
no
que
A!

Alarido que desde las entrañas de nuestra seguridad vomitamos en la cara de peligrosos enemigos, sólo para sabernos inexpugnables, para cerciorar algo que sospechamos desde la primera vez que nos mintieron: la palabra cuando tiene fuerza no necesita razón.

Polanco

20080504

Carta a A.Hoffman (1906-2008):

Dejé de jalar detergente por su consejo.
Hoy adscribo a su sustancia.
Le doy mil gracias.



Juancalavera

20080502

El Consejo

Hoy he decidido quitarme la vida para librar a este mundo de mierda de este parásito de mierda, pero mi pene me aconseja que sea prudente y retracte semejante brutalidad de pensamiento. Lo miro y le enseño el dedo del medio al muy desgraciado, aun así me convence su determinación, la racionalidad con la que me habla. Entonces, pesco el telefono:

-Hola chika ¿Como estay?
-Bien, ¿y tú?
-Aquí, bien... ...Oye ¿Querí hacer algo hoy día?
-Sí, dale, estoy sola en la casa.
-Ya po, en media hora estoy allá.
-Te espero.
-Sí, de todas maneras, chao.


infame

20080501

CLASES DE SALUD FINANCIERA

En el deseo general de los recursos humanos, mis hermanos, no hay lecciones aprendidas. Tras siglos (siglos románticos) jamás jamás se han visto tan noqueados.



Juancalavera

Una caña cruel

No tengo mina
ni llaves
ni pase
ni plata
ni familia
ni libros
ni comida
ni amigos.

Sólo soy un zangano en el día del trabajador.

Polanco
“Por eso fumo fumo fumo nada más que fumo siempre fumo”
REZONANCIA

dequéte voy a hablar sinodemí
¿de amor?
¡si me han castrado!



Juancalavera

20080430

gordo reculiao y las mil reputas que lo parió al conchetumadre y las diez mil quinientas veinte hijas de puta, weón, qué le cuesta al culiao, weón

es tema, ¿no es cierto?, es tema


papadoupoulos

- hagámonos un blog

- pasti culiao, ja, ja, ja, ja
- no, pero hagámoslo
- anda a acostarte, feo culiao


papadoupoulos

el pequeño pasti que está dentro de todo pasti

voy a hacerla piola, calmao, calmao, tranquilo, ya, estamos yendo al baño, estamos claros, vamos piolita, ahí está la puerta, estamos listos, a mear, ¿lo pensé o lo dije?, ya, ¡el medio rostro, conchetumadre!, estoy riéndome, estoy más curao que la chucha, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, voy a mojarme la cara, ¿lo pensé o lo dije?, chucha, ya, piola, piola...

..., ya, los pastos, los pastos.


papadoupoulos

tan feliz

pastié, huevié, putié, culié, me curé es que como pico, comí, fumé, güitrié y renací como el toro pollón, ganamos, podría morirme ahora, diosito santo, podría morirme ahora mismo.


papadoupoulos

20080428

PASTA POBRE

en primer lugar
el pasta pobre
consume pasta<


Juancalavera

Inspiración

Le dije que no se fuera, que lo pensara, que yo realmente la amaba y que me disculpara por toda la mierda que tuvo que pasar por mi. Aun así, pescó sus weas y sin si quiera mirarme salió de la pieza. Cuando iba cruzando el comedor, la alcancé corriendo y le solté un par de puteadas que nunca más iba a olvidar "¡Perra de mierda!¿Quien chucha crei que eri para dejarme? No me mires con esa cara, sabes muy bien que ningun chuchasumare te va a tratar como yo lo he hecho, nadie te va aguantar tu desapariciones esquizofrenicas, tu excusas de no querer culiar por que no te sientes con ánimos, tus ganas de despertarte a la tantas de la mañana para contar los sueños que tuviste, el no llegar a casa y, cuando los haces, el solo saludar y volverte a ir, pero esta vez, a encerrarte en el cuarto... ...Bueno, andate si quieres, me da los mismo. Encontrare otra mejor que tu y, si por alguna razón, no dejo de pensar en ti, voy a matarte ¿me entendistes maldita?"
Esa fue la última vez que le hable. Estuve meses sin salir de jerga con mis cumpas, meses sin levantarme de la cama, excepto para cagar, mear o comer alguna que otra porqueria. Desesperado por que no sabía como empezar, como retomar esas ágiles prácticas que hacian de mi vida algo menos miserable, busque el consuelo en vasos de alcohol, en estupefacientes que me hacian olvidar por instantes su partida. Hasta que en un momento de impulso frenético, volví a pescar el lapiz, puse la página en frente mío y... ...vomite, vomite y sigo vomitando, hasta el día de hoy.

infame

Libertad

La libertad nace y muere a momentos
como el sonido y la palabra
como rebeldía a la experiencia,
esa fórmula de algunos
mitómanos del tiempo
y la repetición.

Para ellos, los seguros de la seguridad
cirujanos de lo hermoso
jueces de los trigales
policías de los pájaros,
ella es sólo un saber
sucedáneo de la esperanza
y de los días soleados.

Y yo, que apenas la conozco,
sólo quería compartir al cielo
este amanecer solitario,
vislumbrado en las manos hambrientas
y en los ojos de un amigo,
resplandor fugaz, fragmento de vida
que se apaga en este momento.

Polanco

20080427

NOCHE TEMPRANA



hoy, noche temprana, recuerdo que también un día yo frecuenté a la Peucarrosa.
la casucha olía a cementerio, a caca de gato.
–te toca por el camino de tierra– decía riendo, y se daba vuelta, automática, siempre rica. sus tetas eran joyas.
el timbre lo rozaba con la insolencia de mis trece, con el gusano ardiendo, inquieto como un hermano autista.

(entre el liceo y la casa, culiones yuxtapuestos)

le gustaba el pico a esa viuda como ninguna otra cosa. lo deificaba.
de rodillas elevaba su plegaria:
–déjame creer sin procesiones ni cánticos ni danzas ni coros
sin intermediarios ni textos únicos ni grupos privilegiados ni guardianes de la fe
sin escritura ni revelaciones ni dogmas
déjame creer en estos dioses de sangre
participar de sus fiestas
peregrinar a sus templos
elevar mis gemidos como oraciones
hacer las libaciones correspondientes
opinar desde mi misma y en mi lengua
sin iglesia ni sacerdotes ni milagros
sin distinción entre lo sagrado y lo profano…– y se lo comía entero.

contra la pared la dejaron un día, irreconocible en su soledad, con su boquita muerta.
dicen que los gatos la devoraban.


Juancalavera

Sueño por Cumplir

"Una ninfómana,
dos vasos de whisky,
una cama,
cien condones."

infame

HOY: ANIVERSARIO DE LOS PACOS

OCHENTA Y UN AÑOS
GOLPE A GOLPE
VERSO A VERSO

Juancalavera

20080426

Cosas que pasan

Dos pastis se encuentran después de 3 años de distanciamiento. Sin saludarse, se dirigen la palabra:

- ¿Hay cachao ese programa de humor de 27 horas?
- ¿Qué wea?
- La Teletón poh conchatumare
- puta weon...por si no lo sabiai, yo soy discapacitado
-¿Y qué culpa tengo yo?-, SI YO NO ME CULIÉ A TU MAMÁ.
- ¿y qué wea reculiao?-, si mi mamá no es mi mamá.

Conan, El Bárbaro en Cachureos.

Ley de Herencia

En medio de una prueba de filosofía, un pasti se desconcentró y pensó lo siguiente:

-Puta mi mamá que webea porque llego pasta a la casa, estoy que le digo a la vieja culia que no es mi mamá.

PD: Se sacó un 7.



Conan, el Bárbaro furioso.

Moluscosidades

Una tarde un pasti se vio a sí mismo solo, sentado en un pub shuper loco. Sin acordarse qué chucha hacía ahí, miró hacia un lado y vio que en la mesa contigua conversaban dos babosas barbonas con un acento grave, nasal, cuico. El pasti empezó a escuchar la conversación, en parte, para sacarse el pillo de su lapsus mental de 4 días.
Los harapientos millonarios conversaban sobre los grande íconos que revolucionaron el siglo. Entre ellos, consideraban que Bob Dylan guardaba un lugar privilegiado.
-Huevón, es que cuando estai volao y escuchai a Dylan es como si un profeta te estuviera diciendo que los tiempos están cambiando.
-¡Ooooh!-, sí weon. Esa wea me pasa caleta, pero a mi me vienen figuras a la cabeza.
-¿La dura?
- Sí weon, como arquetipos precolombinos.
- Cuático.
-Sí weon, Pero es que imagínate weon, el pedazo de artista.
-Sí weon, imagínate si ese weon llega y te dice que una composición tuya es mala.
-¡OOOOOOHHHHH!
-Te cagai po.
-Te meai entero.

En ese momento, las dos repugnantes babosas se dieron cuenta de que el pasti los miraba medio pegao y le preguntaron:

-¿Y usted compare, qué hace si Bob Dylan le dice que una composición suya es mala?
- Lo mato.

Las húmedas asquerosidades rompieron en una carcajada. En el acto, el pasti tomó una botella de cerveza y la reventó sobre el sucio pelo del molusco. Entonces, cuando el otro gastrópodo, horrorizado, salió corriendo, el pasti esbozó una sonrisa mientras se acordaba de su infancia, cuando disfrutaba de los placeres de las babosas y la sal.

Conan, el Bárbaro

Paqueao

-Ya hueón, ponte gotas que vamos a llegar a tu casa.
- ¡¿Qué wea?!-, le digo a mi vieja que me llegó la regla por los ojos.

Polanco

Hampón colocolino picao

Claudio Borghi dijo que era socialista
y le creo
se le nota en lo bien que se vendió


Polanco

Reflexión refractaria

puta weón
tengo la mansa mano pa ir a echarme un polvo hoy día
y me corrí dos pajas
puta la wea

Polanco

Los borrachos siempre dicen la verdad

No quiero hablar de alcohol, drogas ni otras militancias. Simplemente porque hoy la pasta superó a la pasta y me quiero dirigir a ti, compañero que lees esto -que linda suena la palabra compañero cuando la dices tú-, y aunque mañana todo será distinto y probablemente siga en la misma esquina de siempre, sólo quería dejarte en claro que vamos a ganar porque tenemos algo con lo que ellos ni siquiera sueñan: a nosotros.

Polanco

20080424

No vaya ser cosa que te llegue no más po: la guagua, la piedra, la talla, la bala. Porque en el absurdo que habitamos ocurren accidentes, choro, y están las que llaman enfermedades, los traumas, las confusiones, y tú con tu boca muerta no sabrás diferenciar, me encargaré dello, el espejismo cuando se avecine, el matrimonio y la puta, el orto travesti, esos pequeños peligros.

Un pasta no aguanta que payasos le causen dolor. La mierda lo supera.

Juancalavera

Robo intelectual

SANTO GOMES( x ) se busca trabajo dice:
NO RECOMENDADO A PERSONAS CIEGAS
(fotografias e ilustraciones de un neo conceptualista pop)

mis intenciones nunca hansido burlarme de la discapasidad que sufren algunas personas -en verdad si-, pero claor esta que este libro nunca sera comprado por un ciego. Quisas a algun viejo marica de estos medios de elit, poeta tal vez, con doctorados y cara de intelectual, chaska larga canosa y bigote, critico de libros le moleste mi postura y se ponga medio sindicalista protector de las ideologias delos desvalidos salga con la weaita (cuesiton para los mas literarios) de que es ua burla para la clase ciega -clase obrera con discapacidad en la vista- y forme una verdadera revolucion de ira de estos personajes en contra de mi persona -ampon capitalista- los cuales vendran indignados a mi oficina (si es ke no mueren intentando subir las escaleras) a pedirme explicaciones y disculpas sobre el titulo de este libro... bueno ahi yo mles dire y abro comillas "basta de fe fieles creyentes, antes que nada... ver para creer"



SANTO GOMES( x ) se busca trabajo dice:
y a ustedes los que tienen el libro en la mano y han leido todo hasta ahora ya ke no sufren de ni una discapasidad fisiologica visual, lo que es muy importante a la hora de interesarse en libros como estos no me cabe mas que decir y vuelvo a abrir comillas "ya que pueden ver, estan en todo su derecho de CREER de que le autor de este libro osea yo -el terrible ampon- soy un completo imbesil"

Polanco dice:
jajajajajajaja

Mentira

No soy míope
no soy gordo
entiendo bien
veo tele
camino lento
duermo poco
no soy brígido
viajo en micro
a veces tiro chistes
me baño a diario
leo algunas mierdas
soy adicto
miento harto
cago una vez al día
no ahorro
tengo una tula media,
limpia incluso

Mi único pecado fue tener cara de weón

Polanco

Ameop 9

ya poh giles culiaos
si saben limpiarse la raja
¿Por qué huelen a mierda?
¿quién le pone el cascabel al gato?
¿quién se toma el concho?
¿quién tira el primer camote?
ya poh giles culiaos
¿quién chucha va a postear la verdad en esta mierda?
estoy harto de tanta sonrisa mentirosa y cambios de tema
esta wea vale callampa pasá a queso de cabra
alguien dígamelo
¿quién se fuma la cola?
por lo menos pa poder respirar un rato
pa dejar de escribir
estos adefesios, malas copias de un poema é-pico (pal que lo lee)

Polanco

Ya no quiero ser útil

ya no quiero ser útil
abandonaría carrera familia y amistades oh sí pero me da un julepe tremendo
todos con su cara larga se han burlado de mi decisión de dejar de tomar coca-cola como intento siempre insuficiente de calmar esta agonía
pero no tienen mejor idea
y me ponen el vaso espumoso y la botella delante
con su cara sonriosa los conchagrandedesumadre
entonces escribo sin verguenza
alentándome a lavarme los dientes
a terminar el libro
y arranco hoja por hoja a lo que me da el cuerpo
subiendo cerros hasta la chucha con los amigos
esos jipis sucios tan cagaos como yo.


Juancalavera

Declaración de amor

-Ya no puedo lidiar con esto
-¿Por qué?
-Te hago daño
-...
-No cacho qué wea pasa
-...
-Me estoy volviendo loco
-No creo
-Sí, mi vida no va bien
-...
-...
-Tampoco mal
-No sé, es una vida de mierda con hollejo de choclo
-Sí, pero me sirve.

Polanco

El fin justifica los medios

¿Para qué escribo esta mierda que no tiene ni un brillo?
-Para justificar mis excesos
¿Para qué me excedo?
-Para poder escribir.

Polanco

Reflexión de mediodía

Tengo que imponerme alguna moral y una disciplina.
Algún día...

Polanco

Bukowski

Un gil culiao incapaz de hacer algo divertido en su vida me dijo que esta mierda estaba chora, pero que la picábamos a Bukowski. En vez de haberle pegado debería haberle explicado: Bukowski es un culiao sin ni un brillo, un perdedor en un país de ganadores; yo soy un hijo de puta que colecciona vida, un ganador en un país derrotado.

Polanco

Consulta

Carta publicada el 31 de noviembre en el suplemento "Vida Sexual y Afectiva" de La Cuarta:

Dr. Corazón:

Le escribí hace algún tiempo para contarle mis problemas de incompatibilidad social y usted me respondió que "no podía continuar con esa DOBLE VIDA". Estuve pensándolo y creo que además de maricón su diagnóstico es aweonao porque bajo esa misma lógica sería más apropiado decir que llevo una vida quíntuple.


Polanco

Maneras de perder a un amigo

Hace un tiempo desperté piante, pensando en la gran mierda que había hecho el día anterior.
Llamé a Juan Calavera, mi amigo más piante, y le conté toda la wea.

Fue la última vez que hablamos.

Polanco

Prioridades de un Pasti

1.- Pitearse a Fuguet

Con eso basta... por ahora.

Polanco

Prioridades de Alberto Fuguet o 13 formas de la muerte

1.-Ser feliz
2.-Ganar plata
3.-Parecer inteligente
4.-Comerse minas
5 .-Parecer rebelde
6.- Ganar más plata
7 .-Salir en la tele
8.-Comer sushi
9.-Hablar en otro idioma
10.-Parecer distinto
11.- Ir a pubs
12.- Ganar plata
13.- Ser feliz


Polanco

Siguiendo la línea, Parte I

Tocole a un pasta un día hacer de árbitro en un encuentro de fútbol entre el campeón, Toropollo, contra el equipo de Funcionarios, por una copa universitaria barata sin nada en juego.

El pasta, por uno de esos impulsos imperiosos llenos de misterio que nos asaltan a veces y que casi siempre terminan en catástrofe, decidió tomarse en serio su papel, y también decidió tomar, por lo que después de bajarse un pisco sólo, a escondidas entre los arbustos, entró en la cancha bastante… pasteado.

En pocos minutos ya se había echado encima a ambos equipos, por su comportamiento irracional: el arquero de los Funcionarios indignado aseguraba que el pasta había echado la meada en un palo de su arco; otros reclamaban por un penal que no cobró, sin escuchar la respuesta del árbitro de que no vio la falta por estar “funando el tato”. El capitán de Toropollo, un huaso culiao bruto, trató de sacarlo de la cancha, haciéndole una llave, pero cuando apretó al pasta éste vomitó sobre su cara, y lo soltó al tiro.

Los Funcionarios, creyéndose el hoyo del queque, jactándose de intelectuales, capos del fútbol, siendo una tropa de microbios, arribistas faltos de amigos, en opinión del pasta, pidieron suspender de inmediato el partido, pero el otro equipo insistió en continuar y terminarlo, ignorando al árbitro.

El pasta, al verse desplazado y cachando que los maricones le estaban haciendo la ley del hielo, enfureciose y rojo bamboleante se retiró de la cancha.

Juancalavera

Sueño de anoche, luego del bacilón antes mencionado.

Voy en micro. Me quedo dormio. Me paso. Me bajo en un mall cuico. Encuentro al Carlos. Nos metemos a un restaurant chino. Hay fiesta, está lleno de chinos. Hay melones, nos robamos un melón, corremos caleta. Escondemos el melón en una camioneta y volvemos a buscar más. Salimos, nos vienen persiguiendo, llegamos a la camioneta, la camioneta era de mi viejo. ¿De dónde sacaron ese melón, cabrones? El Carlos desaparece. Me sacan la conchetumadre. Corro y tomo otra micro, alguien me habla misteriosamente de una Política Nostálgica. Me quedo dormio de nuevo. Y no es talla.



Juancalavera

Consulta

Carta publicada el 31 de septiembre en el suplemento "Vida Sexual y Afectiva" de La Cuarta:

Dr. Corazón:

¿Será normal estar enamorado de nueve mujeres y querer sólo a una?



Juancalavera

20080423

Diferencias

jugador de torobayo: "un amigo tenía colgados los colales de todas las minas que se había culeado"


jugador de pastabaseros fc: "yo colecciono los hímenes de las minas que me culeo"


Juancalavera

Tu Máscara, Maraca

"Mientras que algunas lo hacen por su condición socioeconómica,
tú encuentras en ello una forma de placer que maquilla los vacíos
espirituales que te atormentan constantemente."

infame

20080422

PRÓXIMO ENCUENTRO

VIERNES 25

PASTABASEROS V/S REAL EBRIEDAD

me preguntas

recién, hace media horita, que qué era un pasti, qué weá, quién eres en tanto pasti, no sé si me explico, un amante de las pastas, apresuras, no, mi amor, pasti no se hace, es otra cosa, como el nirvana o como la transfiguración, pasti por pasta, es evidente, pero no la pasta con la que podría eventualmente comprarme un paquetito 'e pasta, quizá en qué habría estado, maraca y la conchetumare, por de pronto me metería unos viajecitos de ácido, una cosa bien, para el año nuevo, con la familia, con los amigos, sino que la pasta de a de veras, la de la calle, la de los pastas, mi cielo, quizá no me estoy entendiendo, no se me da mucho con las palabras, y está bien, me lo merezco, ¿no es verdad?, nací pasti, porque parece que la pasta nos consume dos o tres neuronas, porque además no me lo habían preguntado, no me lo había preguntado, por qué salió tan curiosa, guagüita, tómese conmigo unos copetes, venga, venga, no se preocupe, me conocen, ahí están los cabros, pulento, sí, pulento, en su nombre, si quiere un pisquito sour, bueno, se lo damos, pero de botella no más, unos copetes, digo, que me pongo más bacán, me sale la perso, no sé poh, de repente sí le respondo, mejor dicho se siente respondida, un pasti no tiene sentido común, pero le respondo, porque yo la respeto, porque es tan linda, usted, mi amor, porque parece que usted quiere sacarme de la pasta aunque paso previo sería el raspacachos, qué es ser un pasti, chucha, ¿estoy filosofando?, ¿estoy hablando mucho?, puedo decirle que no es ser un pasti, que NO es ser un pasti, por ejemplo las corbatas, los pastis no usan corbata, pichula con las corbatas, pichula con los hijitos de papá, ni siquiera me caen mal los culiaos, pero pichula, eso es lo importante, creo que es un buen primer paso, ¿se me está secando la garganta?, y yo una vez tuve que usar corbata, y yo..., yo a usted la amo.

papadoupoulos

20080421

Paréntesis

(Porque reconozco que consumo drogas desde el vientre de mi madre me llaman babosa, infame hundido, crápula errante. Un chancho al lote en lo poco que realmente importa, dueño de nada. Un mínimo instante de sobriedad me permite escribir estas líneas, donde aviso al grupo mi retiro anticipado. Un Pasta no puede jugar a la pelota, sépanlo ya, los hueones, ni practicar deporte alguno. ¡Un Pasta vive en huelga general de por vida!

Y qué hueá si somos inútiles al mundo. Estamos orgullosos de la desintegración de nuestros rostros, de nuestras flácidas piernas, de nuestras fálicas enfermedades (o sea de nuestros picos que se caen a pedazos, señoritas). A veces expulsan nuestros cuerpos por vías no previstas los excesos de la noche ya muerta, y se nos huele a distancia, y la autoridad nos busca como si fuéramos cuerpos en descomposición, y hacen redadas en plazas o esquinas tratando de capturarnos, de curar nuestro trastorno. Pero a un Pasta no se le captura, porque un Pasta es un concepto (borroso, tal vez), una idea, una forma de mierda de ver el universo de mierda. Veneno, diría el Marc, puro veneno.

Entonces nos sentamos en mesa aparte, triángulo estratégico, y abandonamos, interrumpimos, asesinamos, sin escrúpulos.)

Juancalavera



El Motor de la Historia

Por alguno de esos azares de los jugos interminables, un pasti terminó impartiendo una cátedra de formación política ante 5 dirigentes pasados a shit. Al pasti- borracho como nunca nadie lo estará-, le había caído mal el tonito con el que los dirigentes hablaban de "la lucha de clases, el motor de la historia que nuevamente debe ser el epicentro en el análisis de la histórica coyunturaque se cierne sobre nuestras orgánicas". Sólo él debe saber, o por lo menos intuir, de cuál de las infinitas octavas dimensiones por las que transitaba, sacó la idea de que tenía algo que decirle a los dirigentes. Entonces, furibundo golpeó la mesa, se paró y dijo:
-¡Se callan los sapos culiaos!
Los dirigentes se miraron entre sí con cara de longies, visiblemente incómodos.
- Les voy a enseñar algunas cuántas weas pa que en vez de ganar por veinte votos, ganen por dos mil votos.
Entre los dirigentes, primero, brotó una risita leve. Luego, empezaron a babear aguantando la risa. Al final, todos explotaron en una carcajada que duró exactamente 4 segundos, hasta que el pasti tomó una botella y la quebró en la cabeza del dirigente que tenía más cerca. La víctima, un petizo flaco y ruliento, cayó al piso inconsciente, bañado en cerveza y sangrando de la cabeza. Sus camaradas intentaron ayudarlo, pero el pasti sacó una pistola y los apuntó.
- ¿Ahora si me van a escuchar?- preguntó con absoluta tranquilidad y cierto toque de dulzura que dejó helados de miedo a todos los dirigentes.
Los dirigentes asintieron y se quedaron en silencio. Esta vez ninguno intentó mirar al otro. El pasti continuó.
-Como les decía, no saben ni una wea de la vida giles culiaos así que no me webeen más.
El pasti se calló por unos segundos. Se le estaba apagando la tele.
Un dirigente gordo se percató de eso y le dijo con voz amable.
-Cálmate loco, guarda eso y conversemos. Si nada de lo que hemos dicho es contra ti.
Al escuchar esto, el pasti despertó de nuevo y se envenó.
-No me hablís así saco e wea. Apuesto a que sé más que voh maricón rechuchetumare. A ver weón... dime, ¿Cuál es el motor de la historia?
El dirigente obeso dudó un segundo y luego respondió tímidamente:
-La lucha de clases... supongo.
-Ya, ahora con care`vio- lo interrumpió el pasti. ¡Ahora con care`vio!- gritó furioso y puso su dedo sobre el gatillo, mientra apuntaba al dirigente guatón.
La mórbida figura del dirigente tembló como gelatina y respondió tartamudeando:
-La-la lucha de cla- de clases...
Un silencio se apoderó de la habitación. Pasaron siete segundos y entonces el pasti se paró y se re cagó de la risa.
-Vai progresando hijo e puta. Ahora repitan conmigo:¡El motor de la historia es mi hermana!
Los dirigentes que estaban impávidos repitieron a coro-¡El motor de la historia es mi hermana!
El pasti se reía a carcajadas y gritaba -¡El motor de la historia es mi hermana!
Su risa burlesca y escandalosa tranquilizaba a los dirigentes que repetían mecánicamente-¡El motor de la historia es mi hermana!
¡EL MOTOR DE LA HISTORIA ES MI HERMANA!- gritaba el pasti.
¡El motor de la historia es mi hermana!- repetían los dirigentes, ya mucho más relajados y nuevamente mirándose entre ellos, atizbando nuevas risitas.
El pasti se percató de que ya no le temían y con un súbito movimiento tomó otra botella de cerveza y la quebró sobre la cabeza del dirigente gordo, que cayó, como el anterior, inconsciente al piso.
¡EL MOTOR DE LA HISTORIA ES MI HERMANA!- gritaba el pasti, mientras tomaba otra botella y- siempre con la pistola en la otra mano apuntando a los demás y el dedo acariciando el gatillo- la quebraba en la cabeza de otro dirigente. ¡EL MOTOR DE LA HISTORIA ES MI HERMANA!-gritaba mientras el cuarto de los dirigentes caía al inconsciente al piso.

Entonces quedó frente al último dirigente, un flaco blancucho de pelo largo. El pasti lo miró de arriba a abajo, fuera de quicio y con la cara deforme por el exceso de risa, y le preguntó: ¿Cuál es el motor de la historia?.
Nada más terminar la pregunta, el pasti cayó incosciente al piso, bañado en la cerveza de la botella que reventó en su cabeza. Atrás de él estaba su hermana semi-desnuda, una morena alta y exhuberante, el motor de la historia.
¿Existe disidencia política?- le preguntó la mujer al dirigente, que sólo movió su cabeza en gesto de negación.
- Ahora ven conmigo- dijo la hermana ofreciéndole una mano- que la historia necesita combustible para volver a rugir.

Polanco

Tiemblan

Tiemblan las canchas de futbol y cualquier equipo que quiera enfrentarnos. Tiemblan los bares, los prostibulos y todo vaso lleno que quede sobre la mesa. Tiemblan las mujeres al escuchar un "funa el tato" y aquellos que vienen a quitarnos el copete, tiemblan las madres de sus hijas porque un pastabasero esta comiendo en su mesa. Tiembla Dios cada vez que un pasta cae en coma etilico al suelo y reza para que nuestro higado aguante un fin de semana más, tiembla porque sabe que si alguno de nosotros muere, su hermoso paraiso se convertirá en un antro de diversión y perversión para crapulas y putas de baja alcurnia. Tiemblan cuando nos ven en la esquina pastiando, tiemblan por que la angustia de querer fumar, tomar y dar jugo con nosotros es más grande que las ganas de entrar a escuchar viejos de mierda en las clases. Tiemblan cuando ven que nos dirigimos a "Puerto Aysen Supermarket", porque estan al tanto de que en los pastos se va armar la grande. Tiemblan, si, tiemblan porque si nos colamos en su fiesta, meamos el lavamanos, vomitamos en la cama y nos tiramos a la dueña de casa en la cocina. Tiemblan por que nosotros, los infelices más paintes, somos los "Pastabaseros de Puerto Aysen"

infame