20090609
20090530
20090512
Lluvias del ayer
La micro abre la puerta y entre todas las cabezas, el vapor y los abrigos se ve el paradero. Una pareja de quinceañeros atracando, un universitario borracho, un vendedor de calugas. Toda una línea de tiempo piensa, mientras se echa un monedero de vieja en la chaqueta.
20090510
"Ir y quedarse, y con quedar partirse"
El departamento era una fuente de silencio. Afuera, la torrencial lluvia acechaba la setentera noche de la población Juan Antonio Ríos. Doña Edelmira, sentada sola en la mesa, miraba la ventana y esperaba. En la pieza, Elba, su hija menor, intentaba concentrarse en unos versos de Calderón que tenía que memorizar por obligación.
De pronto Elba escuchaba a su madre ponerse de pie y abandonaba el libro para escuchar bien. “¡Viva Allende Mierda!”- se escuchaba a lontananza. Doña Edelmira ya bajaba la escalera del block a toda prisa. Elba la seguía bajo la lluvia. Empapado, por dentro de vino y por fuera de lluvia, el loco Varela volvía a su casa después de haber desaparecido por cuatro días. Se asoman por las ventanas las viejas copuchentas y también las otras. Pobre doña Edelmira piensa la población. Cállate hueón que te van a matar- le implora doña entre sollozos. “¡Y que me maten los hueones, si es pa lo único que sirven! ¡Cobardes! ¡Asesinos!” grita Varela, convertido en una estropajo humano. Cállese papá por favor- le dice Elba mientras lo apura en andas. El hombre pierde el equilibrio y tropieza, con tanta torpeza que cae junto a Elba. Las lágrimas de doña Edelmira se distinguen entre el chaparrón. Se abre la puerta del departamento 12 y sale el Chamelo. Como lo hace a diario con los sacos de papas, carga sin dificultades el cuerpo de Varela sobre sus hombros y lo lleva hasta el departamento. En el camino, el loco grita insultos contra el Ejército chileno, siempre vencedor, jamás vencido.
20090509
20090504
20090503
Citerea 2:71
20090502
sos un poquito más grande
es mi visión...
en volá mi forma,
pero vos sabés que
te hará bien, como te hubiese
hecho bien la idea que tenía
que escribir y olvidé con tus
tristes y crecientes
palabras.
20090501
20090429
20090427
20090422
Punto Cero
después tuvo que opacar su monstruosa terquedad
sexual chapoteaba en el agua, con interludios de lluvia y frío
hoy por fin recibió respuesta negativa contra las malas vibras,
tranquilo espera con ansias volver a acariciar el útero de una mujer
20090421
ustedes no confían en nosotros
ustedes quieren que gritemos
que seamos castigados
pero mañana ustedes serán polvo
y nosotros seremos polvo
mas polvo consecuente
20090405
Aroma de sol
Cede todo tu terreno al Jardín Porno Obrero
y conocerás una nueva esperanza de muerte,
las cien mejores formas de la nada.
Sacrifica hasta tu último hálito sin dudarlo
haz de tu vida un sonido astrológico
un terremoto triste, una distracción sublime
que la paradoja miel emulsione cada beso
y escuches las felicitaciones de cada célula,
entonces podrás llorar
en libertad
20090324
PARA SIEMPRE
la cuneta de San Bernardo,
un gitano estacionando autos
desaparecido en el espacio
me susurró que temiera a la ambición,
-yo soy oráculo- le dije,
y no sé más que de ocasos.
entre carcajadas
su lustre esmeralda
se apagó.
20090317
examen
tendría que rendirle honores
Venido de tierras mágicas y pacificadas
no le bastó más que tomar los atajos correctos
Espirales lo agarraron como antaño no más,
y así fue.
No sé si fue muy poderosa la wea,
o su idea de creerse inmortal.
Pero cada día que cuenta
estoy más y más seguro de
que fue culpa de la paz
que encontró en su escondite, o sea
el weón estaba carente de pastabasería
y esas mierdas.
cuando terminadas las hazañas
de venideros recuerdos pasajeros,
se refugió en cálidos brazos instintivos.
El otro día me encontré con un culiao,
le encaré y no me dijo nah mucho;
"sólo le ha quedao la huella cicatrizante que
amenaza con pronto volver".
ah, ¡la wea obvia mono reculiao!
20090304
20090223
20090206
Leteo
una te abrió al éxodo
regresivo, me figuro,
en la penumbra noctívaga
sin hacerlo te recuerdo
y espero me recuerdes,
los fuegos y las dudas
se apagan si
se extinguen nunca
¿cómo seguirte,
desde esta casa olvidada?
20090203
hada
tu tacto de mujer madre
tus pechos ardientes de
experiencia que se
funde a mi pasión
del elixir juvenil.
Infame aquel que,
presintiendo su miedo
al incumplimiento,
te desecha y te llama
PUTA, corriendo hacia
las enamoradizas novatas.
Luego vomita sobre si,
y sus pasajeros,
su eréctil orgullo,
ocultándose una vez
más tras la seguridad del
esquivo dominante
20090130
20090117
Luto
20090116
20090114
Virgen fue tu cuna
por tanta matanza ajena, bebiendo
de arácnidas copas, venenos sagrados
y mascaré cada pétalo de tu marchitez
para escupirlo en tu rostro, amado
Al cielo más azul que el azul, amenazan cúmulos
de semen, perturban el curso del agua
de este cristalino zanjón, donde probaste
la sagrada flor de un varón
al que jamás volviste a recordar
Robaré a diario de tu biblioteca,
ladrona, que no todos soportamos aún
el resonar de tu polen, grave
oculto entre la espesura del hierro
y las profundidades del insomnio
Acurrucada, te dejaré en la negrura
entre la mala fe y la fe, pletórica
de fulgor en tu calabozo, calendarios amargos
como dinero, molidos, deslizándose
entre cada hueso de tu mano perdida
Las calles por las que nunca caminamos
se vestirán de fiesta y cantarán
tristes, oscuras, laberintos de neón
que se desarman con cada solfeo
y regresan al olvido del que nacieron
Te pegaré en público para desamordazarte
y luego acariciaré tus hombros manzanos,
ajados por el tiempo, la brisa matutina
se reirá de nosotros, borrándonos
como a todos, el polvo entre las cejas.
20081231
ANARKIA TROPIKAL
20081214
20081210
20081207
-¿Y entonces?
- Hermano, no me preguntes... no sé porqué lo hice.
La Sombra de la Duda
que por mi mente pasa, como fatal visión.
Entonces, a su lado, se sentaría una mujer y todo cambiaría. De un momento a otro, el hombre sí tendría facultad de verdades libres, propias, iluminadas, nuevas, positivas. ¿Así de fácil?- así de fácil, se reiría de nuevo. Otra vez, todas las derrotas del pensamiento le producirían risa. Tal vez ya se habría acostumbrado a las tinieblas psicológicas, políticas, estéticas, matemáticas, sexuales, físicas e históricas. Enganchar el freno de mano, se habría vuelto ya un instinto. Si tan sólo lo pudiese desenganchar a libre disposición, seguro que le hablaría a la mujer sin ofenderla, sin sentirse idiota. Pero, por esos tiempos, nadie, salvo los borrachos, interrumpirían la cotidianeidad de esa forma -¡y ni siquiera ellos!- se interrumpiría, de inmediato el vulgo se repliega ante los borrachos, como ante los locos. De eso, como ahora, estaría completamente seguro.
Nos limitaríamos a imaginar qué pasaría si hiciéramos algo distinto a lo que siempre haríamos. Tendería a concebir esa incertidumbre entre el pensar y el hacer, como un vacío. Una nada en la que fluiríamos sin sentido, a la que buscaríamos poner orígenes en el pasado o el inconsciente, olvidando el presente táctil, corpóreo, sensible. Entonces se daría cuenta de que la micro ya iría llegando a su casa y que, el pensamiento se tendría que interrumpir, y todo, como siempre, habría sido otro esfuerzo estéril. Bajaría y correría a su casa, entonces, tratando de plasmar algo de lo soñado hacia el futuro, en letras, en palabras, con fuego en su memoria. Pero, nada más bajarse y caminar algunos pasos, ya habría olvidado lo medular, lo que quería. Se conformaría con los residuos, entonces, y dormiría.
¿Por qué, maricón, te metes en mi vida y la escribes como si fuera una profecía? Sí, a ti te hablo, narrador omnisciente que juegas a ser Dios y ni siquiera tienes el valor de crearme a tu imagen y semejanza. Me haces torpe, distraído, débil, mamarracho y, de todo aquello, crees sacar valor para ti mismo. Pues estás muy equivocado, me rio de ti en tu cara, porque yo soy el que hace las cosas, tú te limitas a sentarte frente a un computador y decir cómo las debería hacer o, mejor dicho, como las deberías haber hecho tú. Mi futuro es tu pasado y, aunque te cueste admitirlo, mi presente es tú presente. ¿Qué pasaría si te cortaran la luz? Ya ni siquiera en papel serías capaz de proyectarme, necesitas de mí, tanto como yo de ti, pero tú no lo admites y te ríes, sardónicamente, de mi ante tus amiguitos, como si ellos realmente pensaran que yo y tú somos distintos. No sabes que yo he estado ya con ellos, quizás menos veces que tú, pero han sido momentos relevantes. Nos hemos conocido y reconocido. Contigo, en cambio, sólo han reído y burládose de otros. Entre esos, de mí, incluso. No me importa, es parte de la vida actual burlarse hasta de la propia madre, no me afecta como a ti sí lo hace el que yo me burle de ti. Y vaya si lo hago, en silencio.
¿Harás valer tu falsa ira de dios acaso?- vamos, te espero.
20081206
20081201
EL MUNDO ES DEMASIADO ANCHO
Renaceré nuevamente. Por lo pronto me emborracho
y silbo largo tiempo.
www.niunbrillo.wordpress.com
20081130
Un marchito olor a cenicero, talco y flores secas me interrumpe. Hasta entonces no me había dado cuenta que había un viejo sentado a mi lado. Su cara, sin prisa, está siendo carcomida por su calavera. Me mira y sonríe con ternura, la cara; con miedo, el futuro. No soy capaz de mirarlo a las cuencas.
Afuera, las bocinas están ahí.
20081128
yisus y mis 33
Pendejos pastabaseros me persiguen
Hacha en mano, filos de dientes
No se conforman con pasta ni con ninguna mierda
Han sobrepasado el límite impuesto de la dependencia
Quieren cortarme el duro pelo
Quieren verme morir
Huyo mariconamente
Busco salvación,
Los pastabaseados del pasado
-Hoy trabajadores-
No me pueden ayudar
Nicagando
Las hordas de la pasta se regeneran
En nuevas generaciones
Cada día más insolentes
Con nosotros, los cada día más viejos
¿Es que acaso debemos morir con nuestra juventud?
20081125
20081124
sin pan ni pedazo
preciso y precioso
me subo y se sube
un viejo en el vagón
y un asiento libre
me mira y lo miro
duda y yo dudo
el poto no duda
me siento en el piso
el viejo me mira
20081123
NEGRA
levanto polvo con mis derrapes
pronto descansaré a tu lado
qué tonto sería detenerme ahora
20081122
-Pura arrogancia
Si el conocimiento es otra prisión,
Sólo sé que mucho sé
Mas nada me vale ante
El viscoso escalofrío
Del círculo vicioso
En el que todos acabamos
20081121
RON: quitar el cuero (o esquizofrenia mapuche)
si es pública es de todos
si es de todos es mía
si es mía hago lo que quiero
si hago lo que quiero soy libre
si soy libre soy feliz
si soy feliz soy gay
si soy gay el mundo está mal
si el mundo está mal yo estoy mal
si yo estoy mal váyanse a la chucha
si se van a la chucha vuelvan
si vuelven háganla piola
si la hacen piola la hacen mal
si la hacen mal el mundo se equivoca
si el mundo se equivoca hay más embarazos
si hay más embarazos hay menos femicidios
si hay menos femicidios hay más vida
si hay más vida hay más comunicación
si hay más comunicación hay más publicidad
si hay más publicidad hay más australianos
si hay más australianos hay más privacidad
si hay más privacidad hay más tele
si hay más tele hay más teletón
si hay más teletón hay más mascotas
si hay más mascotas hay más dueños
si hay más dueños hay más esclavos
si hay más esclavos hay más alienados
si hay más alienados hay más depresión
si hay más depresión hay más psicólogos
si hay más psicólogos hay más giles
si hay más giles hay más blogs
si hay más blogs hay más comentarios
si hay más comentarios hay más weás
si hay más weás hay más de esta weá
y esta wea es pública y si es pública es de todos.
20081107
CUADERNO PERDIDO EN UNA MICRO
León es lo contrario a un poeta y yo, yo temo que todos somos León.
20081103
ARRUINO JUGADAS PERFECTAS
SOY UN ARTISTA EN LA CANCHA
¿POR QUÉ HABRÍAN DE SUSTITUIRME?
20081027
EL CHACAL DE HUACHIPATO
Lacan.
Morir matando es la ley.
Los Tigres del Norte.
Miasmas portuarias brotando de las submarinas corrientes surpacíficas, los residuos químicos de las industrias del metal penetrando los tejidos de los otrora frescos mariscos, vapores que silencian los movimientos conspirativos del resoplante monarca de los asesinatos que sacuden Talcahuano. Se desliza el atrevido por la avenida. Medita paso a paso el vengador bajo la brisa, bajo la noche anarquista cómplice de la descomposición del alma. Palpa el sable que carga en la chaqueta. ¿Vale la pena morir hoy? Altos hornos vomitan granizo lacrimógeno sobre las antiguas construcciones radiantes de pobreza. ¿Vale la pena morir hoy? Inquietas las manos quieren estrujar las carnes de sus verdugos, en este nocturno fatal para los solemnes escuadrones oficiales condenados al degüello, al tajo, a la tumba, ceremonia fúnebre luto nacional para los uniformes haraganes del Estado caídos por el cuerno diestro blandido por el Chacal de Huachipato. No hay testigos salvo esta pluma. Periodistas plagiarios y charlatanes en su absuelta ignorancia hablaron con letra entrecortada de la hazaña como se habla de un asalto o un arresto cualquiera, en los días posteriores.
Dio tres golpecitos muy suaves en la puerta de hierro. Los llamados carabineros oyeron las señales y el más gordo de apellido Vera caminó hacia la desgracia, componiendo en su mente un cuento de inocencia sin igual. El otro veía tele.
Diez años atrás pilló la maña, la certeza, y la mueca de su rostro se fue puliendo con el tiempo, desaparecidas las risas para siempre. ¡Moisés! lo llamaban camino a la escuela las barricadas drogas. Luego hay que robar para conseguirlas. Entonces llega el día que una mina cae por tus tontos golpes quieta, y ya nadie quiere estar contigo sino es por la fuerza, por el cortejo la danza los círculos las flores que traza tu navaja. El niño es bravo. Le mete el puñal en la guata, el pico en la herida. Y luego es otra y otra. El bastardo corría rápido había aprendido en las poblaciones. Mas un crepúsculo porteño de astros asomados en la bahía y etéreas espumas devolvió un cuerpo sobre la arena. Una pequeña que agonizante retrató al cabro máximo moreno zarpas de acero. Y balas varias cruzaron al choro que por tejados se escabullía, y al día siguiente los policías seguían la huella de sangre hasta otro cadáver donde las sangres de Moisés y su presa se confundían. Forjaba leyenda el hijo de puta.
Pero como una roca disuelta en el tiempo, flaco y de piante vestir sólo en su pieza se retorcía, preciosos días soleados de fin de semana comenzaron a ser para él laberintos de muros no visibles atacados por quizá qué miedos sus miembros temblando. No había vergüenza ni arrepentimiento en sus gemidos sino la necesidad de detenerse y la más pura resignación ante el fin que se acerca, eso si, las cosas terminarían a su manera, y con la decisión ya tomada los días se hicieron más soportables. Humorismo perpetuo: el hombre contempla la paz cuando se esfuma la trama.
El policía cruzó el jardín, abrió la puerta que daba a la calle y sólo vio dos grandes ojos. ¡Vengo a entregarme!, dijo sorpresivamente el bronco saltando de improviso sobre el cogote del policía. El otro que se asomaba más atrás con la calma acorde a esas horas alcanzó a ver un cuerpo caer y al huracán Moisés venírsele encima. Se protegió como pudo, echando balas al aire y vergonzosos gritos de chancho herido, animal que no se conforma con una despedida digna, extinto, manchando el verde uniforme y las baldosas recién enceradas con la basura de su vida desparramándose como hiedra purpúrea. Apagó la luz y esperó en un rincón. Una decena de policías empollados por allá bien en el fondo de esas habitaciones nació de golpe, y uno a uno Moisés rajó vaciando sus gargantas protegiéndose saltando sobre mesas esquivando palos rodando matando. Nadie atinaba bala en su silueta y el porfiado Chacal parecía no cansarse de agitar el sable. Los policías se refugiaron en la otra habitación, gritaban aterrorizados, y de pronto por la puerta asomaban revólveres que disparaban como locos a cualquier parte. Moisés a oscuras y en silencio cambiaba de posición constantemente, volteando mesas, abriendo cajones, rugiendo con lo que se llama pura choreza. De pronto del estruendo tremendo salió un suspiro. Una bala había alcanzado la frente exacta de Moisés, que entre el humo las astillas de los muebles destrozados y la sangre de otros seis cadáveres conquistó su merecida tregua. Tardaron unos segundos en cesar las balas, hasta que un paco joven y valiente hizo un gesto a sus compañeros y se acercó sudando pasando por sobre sus antiguos amigos hasta el soberbio mártir. Constató la muerte. Escupió el cadáver.
-Vaya insolente, dijo.
Era el cabo Raúl Rodríguez.
CATACRESIS
Papadoupoulos
20081022
II
Esperaba yo la micro en la avenida Grecia cuando me encontré con Tomás Bilbao, un pobre diablo que de ilustre ya ni el nombre le quedaba. Me saludó con un sorprendente abrazo; años atrás, cuando lo conocí, solía ser hosco y arrogante, exultante de una violenta timidez. En ese momento, al contrario, se mostró amable y conversamos largo rato. Me contó que estaba urdiendo, con otros como él, una acción radical. "La noche del jueves vamos a subir, simultáneamente, a los Cerros Renca, Manquehue, Chena y Provincia, y marcaremos con fuego sobre sus bastas extensiones, los signos Comunista, Anarquista, Nazi y el nuestro, Pastabasero, respectivamente, para que iluminen la noche santiaguina". No le creí nada, aún queriendo hacerlo. Le comenté algo sobre el incierto devenir de la Comunidad, eso pareció interesarle. En eso, llegando a Bustamante, se apoderó de mí una sensación de irrealidad escalofriante: En el interior de la vieja casona quemada, que hace un tiempo nadie arrendaba a pesar de su lujoso estilo neoclásico y el ridículo valor de alquiler, un sublime corcél blanco refulgía entre las cenizas.
III
El ocaso se perderá en ese horizonte que siempre esconde algún mar y las personas ya estarán en sus casas, comiendo pan tostado con mantequilla, esperando las noticias, sentados frente a un computador, paseando a un perro siútico por la siempre verde avenida, leyendo propaganda política en el retrete, trabajando horas extras en la liquidación nocturna, en fin, eludiendo el mensaje que resuena con fuerza en el viento. Un estudiante con problemas de drogas hojeará uno de los pocos libros que sobrevivieron a la quema realizada el año 2005 en las afueras de la Facultad de Filosofía por un grupo de videntes a los que, mediante un montaje comunicacional perfecto - ideado originalmente por un médico eslavo-, se les tildó de "anarquistas". Así trascendió para quienes se enteraron. El estudiante encontrará en el libro una de las tantas sentencias que la Comunidad quiso erradicar a través del maestro plan. "Dormido en medio del laberinto de espejos ¿Cómo distinguirás tu irrealidad?". Sobre cuatro cerros que rodean la ciudad, arderán símbolos de la imposibilidad del diálogo. Un limosnero gritará a la nada, en la terraza de un conocido rascacielos, "¡Soy un policía y lo he perdido todo por ti!" y luego saltará hacia el luminoso vacío. En tanto, los comerciales de las noticias que ve la gente comiendo pan tostado con mantequilla llamarán a esa misma gente a una extraordinaria liquidación nocturna.
IV
Antes de prender la llama, el licenciado encontró una vieja libreta de notas. Entre una de sus páginas decía "la maté por machista", más abajo firmaba un tal "cerdo feminista". El licenciado sonrió, escondió la libreta en su abrigo y prendió el fósforo. Sólo tres días después, apostando en el Club Hípico, comprendería el agravio que había cometido y decidiría escapar del país. El fuego ya habría consumido en su totalidad el objetivo del prócer carimástico de no ser por él, idiota melancólico. "Intentarán tentarte, no tomes nada" le había advertido y él, por segunda vez, había desobedecido. Entonces, como en un efecto Og Adai, el licenciado metió , desesperado, su mano al abrigo , tanteó todos sus bolsillos, corrió a su casa y dió vuelta todo sin éxito; la libreta había desaparecido. Mientras su avión, de desconocido destino, sobrevolaba el volcán Licancabur, el licenciado recordó el momento en que se dió cuenta de su error. Recordó que al no encontrar la libreta corrió escaleras abajo y se topó con un hombre, de marcial aspecto, que le preguntó si había apostado por el caballo blanco. Por la ventanilla miró el volcán y lo sobrevino una impetuosa somnolencia. El licenciado no soñó con nada.
20081021
Oscuros heraldos nos visitaban para recordarnos su temor a la vida, nuestro amor a la muerte. Nada les decíamos y bebíamos un poco más, silenciosos. En mi mente resonaba constantemente la frase "no soy quien, mas... no soy quien, mas".
Polanco
20081019
MILONGA MEJOR ME MATAS
Marc murmura mentiras mientras mojones manchan mi mente, miasmas mojan mis manos; mi misma madre misma, Minerva mal montada, momia milamores, mira mis miomas maullando milenarias maldiciones maoríes, milagrosos mitos mágicos , maneras mortíferas marginales: ¡Mañana mirarás más mierda mamón, mofletudo mocetón menoscabo marxista malparido mono maraco miserable maldito mapuche maricón!
20081016
Brecha
- ...
- Es que, mira, lo que me pasa es que, ¿hay cachao que cuando uno quiere mandar un mail aparece un cuadrado blanco?
- mmm, sí...
- Bueno, es que a mí me sale ese cuadro, bueno, ¿Cómo se hace ahí?
-...
-...
- ¿Qué cosa?
- El mail poh
-¿Cómo se manda el mail?
- Es que lo que pasa es que a mi me sale un cuadrado blanco y...
-¿Pero es que no entiendo qué me estai preguntando?
- Puta... a mí me sale un cuadrado blanco cuando quiero mandar un mail y no sé qué hacer ahí
- Le ponís enviar po
- ¿Eso no más?
- Si poh, obvio
-...
- Si po
-...
- Le ponís enviar y el mail se envía
- ...
- Así se mandan los mails...
-...
-...
-...
-¿Qué te pasa?
-Nada
-¿Cómo que nada?
-Nada
- Puta la hueá ¿Por qué te enojaste?
- Por nada
- ¿Cómo que por nada?
- Puta por nada, no tenís pa qué burlarte de que yo no sepa de computación
- Pero si no me he burlado
- Ahh... seguro
- No po
- Erís demasiado hiriente a veces hueón
20081014
Polanco
20081011
Tiemblan
luego la cárcel
y luego la muerte.
¿Podremos soportarlo?
-Demasiado tarde cabro
(carcajadas)
20081009
LO QUE NO ENCONTRARÁS ES UNO IGUAL A MI.
LA VERDAD NO ES PARTE DE TU MUNDO.
Juancalavera
20081007
20081006
METASEMA
- ¿Qué?
- ...
- Dime.
- A ver, te escucho, adelante.
- ¿Cómo?
- Lo que te dije, qué tienes que decirme.
- Eso, pues.
- ¿Qué?
- ¿Tengo que repetírtelo?
Papadoupoulos
20081005
Homo longi funji
seguro que llego lejos.
infame
20081001
infame
20080930
un pasado
desértico y luminoso,
convencía-monos
al desierto
ensueño presente,
desértico y luminoso.
20080928
infame
al carajo tu pureza
infame
20080927
En memoria de Miguel Ángel Poblete (1966-2008)
La sangre teñía el suelo.
Fue así como, del tres patas y ciego bastardo, me encargué.
infame
20080925
20080924
infame
maricones que lloran amor en sus páginas
se secan con ellas el dolor
sufrimientos me desangran
pero no sería capaz de manchar
aquel virginal prado blanco
cariño
a ti te dejo mis mejores violaciones.
El infame tila
20080921
20080920
FÍSICA FÍSICA
¿Y tú, cómo te caes?...
mmm, más o menos...
CARICASOFÍA FILOSOTURESCA (o sentido común)
dE La DiAlÉcTiCa, La IrOnÍa. De ella, el CAPILATISMO.
Punky v/s Terminator
¿Idea mía o en la fonda me insinuaron, con brutal hipocresía, que razón rima con nación?
Google= Selva;
ahí tenís tu (r)nacionalidad, PAJARÓN.
¡rECÓRCHOLis!- pues que se dañó la cañería del computador.
Afuera hemos de cerrar el candado a los problemas,
cariñito,
enamorados de brillante embriaguez.
Polanco
20080916
20080909
20080907
PERDER DE VERDAD PARA DAR PASO AL HALLAZGO Juan - Vera
El René me contó que el otro día andaba caminando por una plaza y se encontró con un viejo mendigo, un pobre diablo de esos de Radrigán, Pezoa Véliz, Redolé y toda esa tradición pastabasera anquilosada por el cielo abismal de la burguesía. El harapiento llevaba, como buen limosnero, un guiñapo otrora chaqueta verde olivo que la mugre había contaminado de la misma forma que el tiempo había degenerado su semblante, aún señor de un invierno iracundo. "Un vagabundo, un loco... un ángel" como dice la contratapa de un libro de Kerouac. El René me contaba que tuvo la impresión- para la cual no faltará el positivista negativo que se burle; un payaso- de que ese hombre había sentido el viento tibio del paraíso y se había quedado ciego de sentido común. "¿Me da una monea comparito?", le dijo y el René, como es un buen chato que hubiese preferido invitarlo a un trago, aunque jamás lo hará, puso dos monedas de cien pesos entre las manos negras del hombre y le preguntó "¿Lo que faltaba pa` la cañita?". El pobre se rió, se metió las monedas al bolsillo y respondió "No, no, son para entrar al cibercafé". El René dice que quedó descolocado; ¿Un mendigo al cibercafé?-,"Sí, es que me gusta meterme al chat y empapelar a chuchás a todo el que encuentre". Se caga de la risa el René cuando lo cuenta, mal que mal, algo del tibio viento le rozó la cara.
Polanco
20080906
Polanco
pero
orgulloso cargo
la honorable cárcel
de tu pereza,
pero que quede claro que
yo no fui,
de haber ido
y de haber sido
habría sido
marcha sin vuelta y sin
ida, y sin
marcha
circular
espectro aguardo,
el retorno inocente de
culpables viajes
al tibio rojo
donde iré jamás,
porque no fui
¿Por qué no fui?
Polanco
20080824
OXÍMORON
20080822
LOS VIVOS ESTÁN DEMASIADO VIVOS PARA PREOCUPARSE DE LOS MUERTOS; LOS MUERTOS, DEMASIADO MUERTOS PARA PREOCUPARSE DE LOS VIVOS
Herodoto, LA DIFERENCIA ENTRE UN ORIFICIO Y UN VACÍO Y OTROS ENSAYOS SOBRE LA GEOGRAFÍA
Lástima que nunca ni el Loro, ni todos los pastabaseros que lo escuchaban por obligación, tendrán algo que ver con una cámara, a menos que maten a alguien de mayor valía en pesos.
Polanco
Polanco
Polanco
20080820
3
No vi a Danilo por muchos días, supongo que por lo de la pelea ahora no salía mucho a la calle. La verdad es que yo también salía menos. Mi ánimo no era de los mejores por esos días; mi madre me regañaba porque según ella me había vuelto hosco e insolente. La televisión acaparó la mayor parte de mi tiempo por muchos días. Por momentos, el ocio mi niéz solitaria en casa se me hacía insoportable, especialmente a la hora en que la tele sólo transmitía "Los Venegas" y teleseries mexicanas. Aunque más de alguna vez me quedé viendo los griteríos y cachetadas de mujeres que me triplicaban en edad y llanto, de a poco empecé a tomar conciencia de que mi lugar estaba afuera, con el resto de los cabros. Además, ya ni siquiera estaba Danilo entre ellos. No había riesgo; debía volver a la plaza. Y no es que le temiera mucho a la confrontación física, porque ya lo había derrotado una vez, le temía mucho más a un ataque sorpresivo y maletero. El recuerdo de los momentos de amistad me hacían pensar que sería incapaz de hacerme algo así, pero aún así le temía, la magnitud de la herida daba lugar a todo tipo de dudas.
Un día fui a comprar un helado a la botillería y vi al Elvis y al Claudio chuteando unos penales en la cancha. Era enero y el calor infernal se esparcía líquido sobre el pavimento de la cancha, de la misma manera en que el Claudio se revolcaba para sacar un pencazo bien colocado. "¿Se puede?" pregunté, casi como por cumplir un código ritual, porque era seguro que siempre se podía. Yo pensaba por ese entonces que el fútbol era un bien forzoso cuya presencia era ineludiblemente obvia en cualquier futuro que me pudiese imaginar. Con un "se puede" se abrían las canchas de todo el mundo. La pelota la podían acariciar todos, sólo bastaba que tuvieran la decisión suficiente para sacársela al Elvis de los pies. Aunque no resultaba nada fácil quitársela, a él tampoco le resultaba sencillo pasarme y enfrentarse al Claudio, ágil para achicar como nadie. Así se pasó esa tarde en la cancha. Igual que el día siguiente, y los que vendrían, el sol quemaba la piel de nuestras piernas y de la pelota. Llegaban más o menos cabros, pero era cuestión de que se encontraran dos para que el pichangueo estuviera armado. De Danilo, ni rastro. Ahora, años después, entiendo mejor su naturaleza invernal, incompatible con esa aridez. El barro se amontonaba de manera perpétua sobre sus ropas y su pelo negro mojado por la lluvia y por el sudor de sus largos trotes. Porque Danilo, el dañino, era un niño acelerado como pocos. Parecía siempre tener algo que hacer y demostrarle a todos los demás. Subía árboles para, recién arriba, plantear la idea de que subiéramos. Y aunque era uno de los mejores para la pelota, por esos días yo contaba con la certeza de que no se aparecería. Y así fue, hasta el día en que ocurrió lo del Cholo, más o menos así:
Polanco
20080819
infame
20080817
tuzonamastuzona
Anónimo crucé por todo el barrio, deseando sentir una nostalgia inexistente, extinta, perdida ya como todo lo que de esas calles había perdurado en mi memoria. Realmente dudaba que esas caras brillantes que pasaban a mi lado me miraran o siquiera se fijaran en mi presencia. Suponía que esos, que un día fueron mis hermanos, ya no me reconocerían entre estos harapos. Mejor así, yo ya no quería ser el espejo de nadie. Ellos no tenían nada que reconocer, porque yo ya no era el de antes, todo había sido demasiado real como para ser real. Aunque no me habían olvidado, frente a ellos, no me encontrarían jamás. Yo tampoco lo haría, jamás me volvería encontrar con aquellas calles y ese perpetuo olor a fritura, ahora sólo se impondrían los malentendidos, bromas que me gastaría a mi mismo y que los demás tomaban por tragedias. Ironías sobre ironías. Ya no me escudaría en nada, sólo podría reírme del hipócrita destello de ese mundo que presenciaba desde su centro exterior, como el aguilucho que se posa sobre las ramas más sombrías del árbol de los zorzales, ya sin hambre.
Doblando por una conocida esquina creí escuchar mi nombre, entonces me di cuenta de que toda mi renuncia no había sido sino una expulsión consensuada, demasiado maricona para ser llamada maricona, que nadie me quería allí y yo tampoco deseaba que me quisieran. Ellos trabajaban porque querían, yo respiraba porque quería, no había contradicción alguna. El vacío entre la espalda y el pecho se había llenado de ausencia; empezaba a llover y, como buen cliché, desde una ventana se escuchaba una música: "son gotas/ gotitas de lluvia/ que de tus ojos caen por tus mejillas". El presente volvía a correr al unísono con el pasado desacelerado; paralelos e irreconciliables. Había que puro virarse hacia tu zona más tuzona, y eso hago.
Zolanco
20080813
y es imaginada la sangre en el machete
¿cómo soportar tu muerte cariño entonces
si imagino que estás vivo?
Juancalavera
20080812
infame
SOY DUEÑO DE UN CASTILLO CUYA PARED NO ES DE ÁTOMOS
hombre, estás pisando en el aire
marchito, estás observando la nada
borracho, estás incubando el vacío
Juancalavera
20080811
tu jeringa en mi venita azul.
¿Qué es la droga? ¿Y tú me lo preguntas?
¿y TÚ me lo preguntas?
Juancalavera
20080804
COMBO Y ARRASTRE
¿cómo lo haré para culiar contigo?
Juancalavera
20080803
o sea despertando parecidos en tristezas
o sea compartiendo la copa y el vacío
amado, esta noche te invito a mi cuarto
para ti he preparado mi vientre
Juancalavera
-¿Qué pasó ahora?
-Pero no le contís a nadie todavía
-¿Qué cosa?
-Porque tú sabís que si le contai a la vieja...
-Ya poh vieja, ¿me vai a contar o no?
-Es que parece que estoy embarazada, tengo un mes de atraso
-No me diga
-Sí le digo
-¡Mira que bueno vieja!
En eso suena el teléfono. La vieja contesta.
-Aló, buenas tardes señora
-Buenas tardes...
- La llamamos porque tiene un mes de atraso
La vieja deja el teléfono y le grita al viejo: ¡viejo, viejo, se enteraron, ven a hablar tú!
-Aló
-Buenas tardes señor
-Buenas ¿qué se le ofrece?
-¿Hablo con la casa de la señora Malberta Soto?
-Así es
- Buena ella tiene un mes de atraso
-¿Sí y qué?¿a usted qué le importa?
-Es que tiene que pagar pueh.
-¿Y usté qué se ha creído?
-Bueno, si no paga se la corto no más pueh.
El viejo horrorizado deja el teléfono y le grita a la vieja: ¡vieja, vieja, me la quieren cortar, ven a hablar tú!
-Aló
-Señora, le decía al caballero que si no paga se la vamos a cortar
-Pero señor, no puede hacer eso
-Es que así es la ley
-Es que no podemos pagar, menos en esta situación. Somos muy pobres
-No puedo hacer nada señora, se la voy a tener que cortar
-Se lo ruego, dénos algunos días para conseguir plata
-No puedo
-¿Y qué hago yo?
- Va a tener que usar la velita no más pueh.
La vieja preocupada corta el teléfono. Mira al viejo, igual de preocupado, y le sonríe picarona. El viejo, nada de tonto, sonríe también.
Julio Polanco Varela
polaco
20080802
401
Por ahora, yo sólo tenía ésta.
Polanco
abrochaste tu sostén pensando
que horas después sería yo
quien te lo desabrocharía.
Hoy exploro otras latitudes,
y tu ríes de otras tonterías.
Juan "Ni un brillo" Calavera
20080730
A pesar de que no me gusta ni la chicha ni la limoná, confieso que tomé de la primera hasta explotar los ojos en mil colores moviéndose en sentido fractal, y, luego, de la segunda hasta armar relojes Nicolet. Ninguna sació el abismo desde el que ahora te vomito.
Polanco
Después de que me echaron, logré conseguir una entrevista de trabajo en un diario piante. No quedé. Yo creo que fue por ir con un BUZO DEL BARCELONA y no pescar nada de lo que me hablaba el editor. Yo por ese entonces no podía sacarme de la cabeza las ideas cuando entraban y les daba vuelta y vuelta hasta tenerlas listas, para después darme cuenta de que no lo estaban y siempre cabía más y así pasaba el tiempo. La idea que me daba vuelta ese día tenía que ver con el deporte y el HONOR. Era simple: pensaba que los deportistas de este tiempo carecían completamente de virtud, aquella inspiración divina que llevaba a los deportistas griegos a competir bajo el monte Olimpo en busca de un IDEAL de perfección.
Partamos por casa: El Chino Ríos. El Chino Ríos es un culiao piante sin ninguna honra. No me cabe en la cabeza CÓMO un reculiao que llega al número uno del mundo del tenis puede mear a unos guardias en una disco o tirar a una pudri en silla de ruedas cerro abajo. Ninguna honra. Pa qué hablar del MAGO VALDIVIA; entero borracho y llorón- ¿Qué honra puede tener un FLAITE LLORÓN? Y así entre los chilenos suma y crece la lista: Clarence Acuña fue elegido el jugador más feo del campeonato inglés; Gary Medel se hizo caca mientras lo electrocutaban los pacos en Canadá; Iván Zamorano fue el rostro del Transantiago- cero honor-; Caszely perdió un penal en el mundial y quedó traumado; Nicolás Massú tiene una vieja que quiere puro ser famosa; el Sapito Livingstone encuentra rico a Forlán; el “Catador” Salas es un cerdik; Fernando Gonzalez pololea con una MENOR DE EDAD; Martin Vargas vende golosinas en el centro; Javier Margas puso una cadena de moteles que quebró por unos homicidios; Miguel Riffo va a
Yo, asustado, pensaba que el problema era nacional, pero cuando me colgué al cable me di cuenta de que en el EXTRANJERO es mucho peor. Partamos por el más evidente: Claudio Borghi que es socialista- se le nota en lo barato que se vendió- y le teme a los aviones. Pero ni los más grandes se salvan: Nadia Comaneci es comunista; Pelé era el rostro de los comerciales de VIAGRA; Cannavaro sale en un video dopándose antes de un partido, Beckham le compró un consolador de ocho mil dólares ¿A SU MUJER?; Michael Jordan y el 77% de
Esa tarde reflexioné preocupado por el estado MORAL de nuestros tiempos. Consulté
20080729
TAUTOLOGÍA

Lo que son las cosas, mi amor, mi vida, yo no estaba para nadie ese día, pero usted apareció de un momento a otro y no me dijo nada, no sé si me explico, me habló un montón, quizá exagero, pero no me dijo nada, recuerdo lo de su gato o su canario con una cinta azul, recuerdo lo de su mala suerte para elegir las frutas en el supermercado, nunca le achunta, o muy maduras o muy verdes, recuerdo también que quiso confidenciarme un par de episodios suyos, y lo hizo un poco porque se dio, el verano, el clima, el airecito, la puesta de sol, todo está en la puesta de sol y en el airecito, en el clima de verano, le dije, la botella de agua, quedarse de espaldas al suelo, temblando, esperando algo, de cara a lo inevitable, cómo llegué a este parque, una mujercita muy pequeñita, de senos muy pequeñitos, como las que imagino cuando me masturbo, de hecho me volvió a hablar de lo mismo hace unas semanas y yo le dije que ya me sabía toda la historia, que mejor mirase el futuro, es decir nuestra vida juntos, esto mismo es un decir porque me dijo mucho, sí, una sola cosa, la que yo estoy diciéndole ahora.
Papadoupoulos
20080728
HASTA CUANDO SIGUEN FREGANDO LA CACHIMBA
me llamo "¿o no me llamo?"
Polanco
20080727
Sonrisa
Aurora

Re
Polanco
20080726
COMO TE EXTRAÑO MI AMOR POR QUÉ SERÁ
Juancalavera
Puntos aparte
Polanco
20080723
con la suma de secretos con que jugamos a tocarnos, con tu amor piante y carnívoro anidando en mis ojos fosforescentes, júzgame, carola, cuando me allegue a tu templo, cargando mi imagen de cueros heridos y acalambradas manos.
Juancalavera
20080720
laberintos de flujo
inabarcables
sociedades anónimas
descalabro hepático
cerebros azules
caseríos bastardos
jovencitas cochinas
cuerpos de leche
adoratrices
monjas de lo cuma
aludo al suburbio
a los pajarones
a la dictadura
voluminosa
a duros ambientes
vietnamitados
pastabaseados
toques de queda
paqueos gratuitos
en la gris lleca
madrugadas prohibidas
ingestión de productos
abrasivos
abuso de silencios
de máscaras
de vueltos niños
ciegos de ganas
encaramándose
como brígidos cóndores
jugueteando en la brisa
Juancalavera
Apenas retumbaron sus hombros, Laura supo que había cerrado la puerta con demasiada fuerza. "Bueno, fue sin querer" se dijo, y redobló el paso. A pesar de que acostumbraba caminar por Villasana hasta San Pablo, esta vez dobló en la primera esquina. Cuando lo hacía, se imaginó, o quizás vió, a su padre asomarse en la entrada de su casa ya destinada al olvido. Se sentó en el escalón de la puerta de una casa. Sacó el espejo y encendió un cigarrillo. Se pintaba los ojos cuando se abrió la puerta. En un eléctrico instante, Laura guardó el maquillaje, el espejo, se puso de pie y le sonrió al joven barbudo que salía de la casa. Él respondió con un arqueo de cejas y un "hol.." que se diluyó tímidamente, como su mirada en el pavimento. Recién cuando él se alejó, Laura recordó que tenía un cigarro acumulando cenizas en su mano. Le dio una bocanada, sabía mal. Dejó pasar algo de tiempo y luego caminó hasta el paradero. Esperando la micro estaba el joven de barbas mirándola, o al menos eso le pareció a Laura que creyó haber alcanzado a cruzar una mirada con él, antes de que se concentrara en el horizonte desde donde aparecería la micro. Ésta no tardó mucho en aparecer. El muchacho también subió, pero a diferencia de Laura, no consiguió un asiento. Ella lo miraba e imaginaba una conversación consigo misma. "Sólo falta que él sea Max""¿Te imaginai?""Sería muy divertido... además es muy rico" "Ojalá entonces que sea él" "No creo, acuérdate que Max es rapero y este que viene acá más bien parece un mendigo" "Igual me mira... mejor leo algo". Sacó de su cartera El pan de los años mozos de Heinrich Boll. Abrió el capítulo uno y empezó a pasear los ojos por sobre las letras. Trató de concentrarse, pero le resultó imposible; su cabeza estaba puesta sólo en el esperado encuentro con Max. "¿y si a él le gusta Boll y se da cuenta que no he leído tanto como él y me encuentra tonta?" "que raro nunca haberle hablado de libros" "¿y si me encuentra muy perna?" "mejor no le voy a hablar nada de Boll". Laura guardó el libro y miró hacia afuera; ya iba en la Plaza de Armas. Su vista buscó al muchacho de barbas, pero al parecer ya se había bajado. Sacó su personal y se puso a escuchar un compilado que se había hecho la noche anterior, mientras chateaba con Max. Sonrió al pensar en lo patética que era la situación. "Nadie puede enterarse de esto" "y yo que me burlaba de la Katty". En un abrir y cerrar de ojos, ya estaba en Plaza Italia. Tocó el timbre y bajó. Los nervios la consumían completamente, por lo que prefirió darse una pequeña vuelta por el parque antes de ir al Telepizza, punto de encuentro. Además aún le quedaban cinco minutos. Decidió que era buena idea ir a comprar cigarros para rellenar un poco el tiempo. No quería estar antes que él, mirando a todo el mundo que se parara ahí para ver si cumplía con la descripción de Max. Prefería que él la reconociera como Laura, la muchacha baja, de pelo castaño, con un abrigo negro y un pañuelo verde. Cruzó el Puente Pío Nono para comprar cigarros. Ahora tenía dos cajetillas y ni siquiera le gustaba tanto fumar. Prendió un cigarro, estaba realmente nerviosa. Inhaló tan fuerte que su pecho se infló y, con él, su valentía y personalidad. Ya no había vuelta atrás. Caminó rápido, mirando desde lejos el punto de encuentro. A priori, no veía a nadie que cumpliera con la descripción. Cuando estuvo afuera de la pizzería, corroboró su impresión. Miró su reloj, estaba siete minutos atrasado.
Joao Sabrosa
20080719
-Whisky.
-Mujeres.
-Sobrevivir (hasta que me aburra).
-Comida.
-Música.
-Cagar.
-Estar en paz.
Lo último me pareció una estupida utopía irrealizable, pero lo puse por si las moscas. Lo único que aporto es desperdicio. ¿Porque la vida debería tratarme mejor que eso?
infame
20080716
Polanco
20080715
Me revolqué sobre la tierra fértil, tragué mis piedras y sus dientes, invoqué el vómito y sólo llegó el silencio, y luego el ridículo. Entonces vino la obsesión por los alambres y las formas y los sonidos y las manos y la renuncia a la comunicación. Fustigué las ideas hasta expulsarlas en forma de sudor, deambulé sin dirigir la mirada, huyendo, siempre huyendo.
Entonces me encontré con el agua, con el río y el cielo que volvía a ser azul, inmenso, nítido, fresco. Cultivé, sembré, comí, crecí, luché y perdí; todo para volver a escapar sin sentido, con la misma rabia de siempre.
Polanco
20080708
por omisión
-¿Que pasa?
-Nada.
-¿como que nada? tení la media carnicería en esta wea.
- A sí, creo que ensucie un poco.
-Puta la wea, y ¿que pasó?
-Me dijo que odiaba su vida.
-¿Y?
-Y por eso se la quité.
El desgraciado pensó que le había hecho un favor. Probablemente. "Malos entendidos" me dije y me senté a ver tele con él.
infame
20080707
Pablo de Caño
20080706
CIAO
infame
20080704
acaba de morir el pitiuco, fundador del piño más chorizo de cerrillos, los BVM, o Bacilón Violento Marginal. se lo pitió el bambino, de los chamullo, por comerse a la gaby de la vuelta, hermana del pokemón rodrigo. ahora los cabros me dijeron que los BVM iban a cobrar con la pendeja, que en cualquier momento le revientan el sapo a balazos. así mismo me lo contó el chupete en la mañana. me lo topé afuera de la gasco de buzeta, esperando a la tía de los pitos, pero la tía no llegó nunca, que anda fondiá dijeron, que vuelve mañana o pasao, así que caminamos por la línea hasta juanito de los porros, y ahí en ese mismo pique me contó que la milocho ta presa, por pasta, porque parece que la pillaron chupándosela a un pendejo como de doce en la plaza de los bomberos. yo lo escuchaba no más y me reía. siempre tan copuchento este volao culiao, pensaba, y seguía tirando piedritas al zanjón.
Pablo de Caño
20080703
instinto criminal
Aquella situación sobrepasaba los límites de lo grotesco. El borracho sostenía apenas una botella rota y amenazaba con tirarle unos tajos al maldito gordo grasiento que estaba sentado detrás del mostrador si es que éste no hacía lo que él le pedía. Los primeros quince segundos fueron críticos, se notó como le subía el pánico al obeso desde la raja hasta los pelos de la cabeza para luego volver a bajar y convertirse en orina. Despues de recuperar el control y la conciencia, que había perdido por culpa del miedo, el mofletudo de cachetes rojizos e inflados se percató de que el pobre diablo que tenía en frente no se podía ni su propia alma, así que sacó el rifle escondido detrás de su asiento y le puso un tiro que esparció los sesos y restos de craneo por toda la entrada de la botillería.
-¡La puta madre que te parió! Ahora voy a tener que limpiar esta cagaita.
infame
20080701
20080629
DEAD , tres imágenes
Rene Rodriguez Cruz pegándole su merecido tiro de gracia al capitán de la policía cubana García Olayón en los primeros días de la Revolución.
María Gallardo, madre de Rodrigo Orias, recibiendo la Unción de los enfermos. A Rodrigo, internado en una clínica siquiátrica, no se le permite asistir a su funeral.
Jóvenes nacistas son llevados al edificio de la Caja del Seguro Obrero luego de ser desalojados de la Casa Central de la Universidad de Chile . Posteriormente serán fusilados.Juancalavera, y qué pasa
Cambio de Cama
Polanco
20080628
ENTREVISTA CON EL PULENTO
–Hijo mío, guacho Roberto– dice, ofreciéndome su mano de gorila.
–Qué pasa, hermano– atino a contestar, estrechándosela sin dudas.
–Aquí está entero de hediondo. Debe ser tu corazón descompuesto. Deja ver si hay algo que pueda hacer por ti.
Mientras habla sus grandes orificios nasales se abren descomunalmente, como dos cráteres dispuestos a succionar todo el aire de la habitación. Da pasos azarosos hacia a un lado, luego hacia el otro, apuntando su nariz hacia el cielo, y se le deja ver una cadena de oro colgando del cuello. Me tranquiliza en parte verlo así parado, olfateando como un perro, rascándose el ombligo.
–¿Una cerveza?
–Dale po, me responde. Mira que allá arriba hay Ley Seca.
Saco un pack del refri, y a medida que las latas se vacían nuevos temas van surgiendo. Yo hablo del tribal ritualismo de los pueblos en estado de naturaleza; él de un mundo sublunar, de la conmoción extática virginal y de la posibilidad de revirginizarse. Yo cito a Lewis Carrol: “Amada, no somos más que niños grandes que se agitan en vano cuando llega la hora de dormir”; él dice añorar los tiempos de Azkargorta, con quien asegura tener mucho en común. Cita cien veces de corrido a Galeano.
–“El técnico jamás cuenta el secreto de sus victorias, aunque formula admirables explicaciones de sus derrotas: «Las instrucciones eran claras, pero no fueron escuchadas» dice, cuando el equipo pierde por goleada ante un cuadrito más o menos penca. O ratifica la confianza en sí mismo, hablando en tercera persona más o menos así: «Los reveses sufridos no empañan la conquista de una claridad conceptual que el técnico ha caracterizado como una síntesis de muchos sacrificios necesarios para llegar a la eficacia»”.
Luego estalla en carcajadas, sonoras erupciones subterráneas. Yo disfruto tanto la conversación que, osadía del borracho, le pregunto a qué religión debería suscribirme, cuál es la más efectiva para seguir comunicándome con él.
–Te recomiendo el ácido, dice para mi sorpresa.
–A propósito, Dios, has leído, le pregunto, has leído a Bukowski.
–Bueeeno, lo de Carlitos fue sólo un proyecto fallido, como lo de Jesús y tantos otros, me entiendes, un experimento evolutivo de liberación y enfrentamiento entre el individuo y la especie, relación nunca satisfactoria por lo demás, y que a la larga no podía terminar en más que en… bueno, ya sabes como terminó.
De ahí en adelante la conversación se pierde entre los vapores del alcohol. Creo haber destapado un par de botellas que tenía reservadas para algún ocasión especial, para dar paso al desenfreno, al éxtasis divino.
A la mañana siguiente despierto sólo en mi cama, agotado pero satisfecho, y de inmediato pesco el teléfono para llamar al amigo Peter y contarle, que como Alcmena, he comprobado su expresión favorita, Juan 4:8: “Dios es amor”, y créeme Peter, más amor del que te puedas imaginar.
Juancalavera
20080626
infame
20080625
NOS ENGANCHAMOS A TANTOS TRENES ARRASTRADOS POR LA DESCORTECÍA
y abandono.
resulta increíble pensar que aún así hay hombres que defienden el derecho a enamorarse. otros siguen esparciendo pólvora en el aire. y qué podríamos decir, aparte de inventar fracasos ajenos con los cuales dispersarnos, antes de hundirnos del todo. no podemos culpar a los hombres por sus errores, pero si por no tratar de remediarlos. los traficantes también brindan por sus madres.
Juancalavera
El viento nos hacía carne
Por esos tiempos yo pensaba en la libertad con más frecuencia que ahora, aunque eso no quiere decir que fuese más libre que ahora- porque eso no lo sé ni lo sabré nunca- y no importa que Eugenia diga que no es así. Ella en esa época no me conocía o, mejor dicho, no creía conocerme como lo dice hacer ahora. Yo todavía no renunciaba al acto de fe que implica operar con un mundo exterior. Para mí existían los amigos, las tardes de cerveza, los malos finales en las películas y el calor de diciembre como cosas autónomas y totalmente libres. Pensaba que de alguna manera la libertad tenía que ver con que el viento y el río pudiesen ir en direcciones opuestas sin estorbarse.
Una de aquellas tardes, tan difíciles de encasillar- habrá sido un año o quizás cinco-, en que no existían patrones comunes de lo que podría ser un día u otro, estaba yo tirado en la cama de Laura mirando el techo y seguramente escuchando “Auto Pilot”- en aquella época todavía le encontraba algo de romanticismo a tener héroes privados-, cuando entró ella y enojada me dijo cosas como “Oye hueón, ¿Acaso pensai estar todo el día acostado?” “Me dai asco, te contradices todo el rato” o “Se te nota que no me quieres”, a lo que yo sólo podía mirar y tratar de soltar mi mejor chiste o, por el contrario, enfadarme y empezar con un discurso cargado de crueldad e ironía. Me gustaba defender mi derecho a sentir cada músculo y recibir tranquilo la irrigación de la sangre, pero también me gustaba responder en la lógica del utilitarismo. Por eso era posible escucharme decir frases pajeras que fluían junto con la exhalación:“Oye preciosa, la música está buena... déjame acá un rato y después te vienes a acostar conmigo”; y por el contrario, también era posible que armara un escándalo en reclamo por la alienación de nuestros supuestos salvadores, por los tontos útiles y, sobre todo, por el sabor amargo que crecía a medida que hablaba. Entonces gritaba largos discursos en los que decía cosas como “sólo olvidando se puede recordar, ya no hay grandezas de por sí; son sólo dinámicas de poder que tenemos que romper”.
Otros días me juntaba con personajes como Jarrison, Petter Flan, Danilo el dañino o Eusebio. Esos días nunca eran iguales a nada, ni siquiera entre sí. Jarrison solía encararme que en mis prédicas había algo de divino. Yo no lo creía para nada y pensaba que el divino era Eusebio. Recuerdo una tarde cuando en el metro- completamente lleno- él nos hablaba en tono de arenga, imbuyéndonos ese valor que luego, como si nada, olvidábamos con las drogas. De pronto, la gentedel vagón comenzó a guardar silencio y a escuchar a Eusebio. Yo lo miraba y me parecía un gigante, un hombre superior ante el cual todos éramos simples corderos. Creo que parafraseaba a De Rokha, a ratos, y lo hacía muy bien. “Diez veces maldigo a la piedra en que caerá tu sangre para que el viento la haga carne y, con ella, diez veces más libre al hombre” decía, mientras yo observaba como todos los pasajeros apretaban con fuerza los fierros de los que se afirmaban. A Laura no le gustaba nada este tipo de amigos. Cuando llegaba tarde y borracho a casa me decía “te estuve esperando con mis amigas”, yo entonces pensaba que había sido mejor no llegar y simplemente la besaba hasta llevármela a la cama. Allí todo era fantástico, ella después decía “Imbécil, si escribieras tan bien como me sujetas ya seríamos millonarios”. Yo la miraba, sonreía y le respondía que no lo había hecho bien, que aún quedaba mucho por sacar de adentro; “te amo” me decía, “te amo” le respondía. Tiempo después pensaría en poner en duda esas palabras, para luego arrepentirme de sentir arrepentimientos. Ahora no me arrepiento de nada. Ni siquiera de aquella noche en que Infame conducía el Palomo a toda velocidad por la Costanera de Con Cón, parando en cada playa y echando un vistazo en busca del cadáver de Juan Calavera. Al otro día nos dimos cuenta de que él estaba en la caja trasera del auto, con principios de ahogo. Lo llevamos al hospital y pronto estuvo bien y se perdió por meses.
Petter Flan me decía, por esos días, que la violencia lo superaba. Que no podía concebir ningún tipo de moralidad sin pensar en destruir su soporte físico. De esta forma vagaba por el país destruyendo señaléticas, automóviles, hombres y mujeres en nombre de la libertad. Laura decía que era peligroso y yo le respondía “tranquila, Petter tiene un corazón de oro” y él se reía y tomaba cerveza.
Una tarde llegué a casa y sorprendí a Laura con Danilo el dañino. Estaban dormidos, desnudos y borrachos. Golpeé levemente sus caras, pero ninguno de los dos dio señales de despertar. Tomé el pantalón de Danilo y saqué todo el dinero que tenía. Debió haber estado recién pagado porque tenía mucho dinero. Fui hasta la casa de Petter y me encontré con Juan Calavera en bata, bailando arriba de un sillón. Habían tres mujeres drogadas que reían y aplaudían cada paso. Yo tomé algo de STP y creo que luego me acosté con una. Al otro día, mientras vagaba por un parque, me llamó y me dijo que se llamaba Eugenia. Dijo que le gustaba el STP y me invitó a probar lo que tenía. Esa tarde sí tengo certeza de haberme acostado con ella. En ese entonces me importaban más las mujeres, por lo que me quedó grabada la sonrisa en su cara cuando Laura entró abrió repentinamente la puerta, me tomó del pelo y me gritó “¿Qué te crees hijo de puta?”, yo me la aparté de un empujón y le clavé una mirada profunda y furiosa. No dijo nada y se fue. Miré a mi lado y Eugenia seguía riendo, esto se ponía bueno, me vestí y salí tras Laura. La persecución no duró mucho: estaba afuera de la casa, fumándose un pito en la cuneta. Me senté con ella y pronto salió Eugenia diciendo “¿y tú no ibas a probar del STP?”, yo miré a Laura y ella me miró a mí. Luego ambos miramos a Eugenia y los tres estallamos en una carcajada. Creo que más tarde llegó Infame con Eusebio y también disfrutaron en grande.
Laura solía decirme que yo no pensaba las cosas antes de decirlas. Yo le respondía que tenía razón, que cuando la gente pensaba mucho, decía poco y a mi me gustaba decir mis cosas, aunque no las creyera. Ella no entendía la diferencia entre creer, pensar y decir. Para mí lo importante era tenerla a mi lado y sentirme con la fuerza para pensar, creer y decir lo que se me viniera a la boca, en cualquier lugar y a cualquier hora de aquellos días soleados.
Polanco
20080621
PASTAS CHICOS
.
somos
caleta
eneste
nocturno
elpiño
enfermo
deunbarrio
sincancha
delmunño
enpasta
nosalienamos
Juancalavera
20080619
De Aurora y Palomo



-Sube- me dice.
-¿Qué pasó? ¿Por que andai con el auto del sacoeweas?
-Sube y te cuento.
Subo. Va escuchando una música extraña. Algo de cumbia, algo de rap, algo de flamenco; no sé qué mierda es. Juan Calavera está completamente transformado. Lleva puesto un vestido de gitana, unos lentes con espejos y sus zapatillas de siempre. Apesta a alcohol. Le pregunto de nuevo qué pasó con Infame.
-Ya no me preguntís más por ese hueón, se tiró.
-¿Qué mierda pasó?- pregunto, mientras le convido una quemada. Calavera fuma mucho y le viene la tos. Entonces recuerd que la noche anterior Infame y este engendro me abandonaron afuera de mi casa por borracho, porque no les servía ya para su plan maestro- acción terrorista que, por motivos de seguridad, no explicitaré acá. De todas formas, creo que ellos estaban igual de borrachos.
Juan maneja sin sentido. Dobla en esquinas, al parecer, de manera aleatoria. Así estamos durante algunos minutos u horas, no sé.
- Este hueón la cagó y ahora tenemos que virar. Ya lo encontramos- dice Juan Calavera rato después, con una seriedad que no puede ser sino una ironía.
-¿Qué hizo ahora?- le pregunto entre risas.
- Mira hacia atrás.
Miro al espejo retrovisor y veo que se acerca a toda velocidad una moto. Sobre ella, gritando como un enajenado y jadeando de euforia, viene Infame. Trae su cara cubierta por su tradicional máscara de tela café. Esta vez, con la ropa rajada, sí que parece un espantapájaros. "Vaya", me digo, "sí que cambiaron las cosas con el clímax telúrico". En eso, veo que por la vereda va caminando Aurora. Le digo a Juan que baje la velocidad un poco.
-¿Por qué no subes?- le grito a ella. Me sonríe y se me empalma de nuevo.
-¿Por qué no bajas tú?- me responde.
Pasa Infame enmascarado a toda velocidad, gritando como un desquiciado. Pasa una patrulla detrás. Juan Calavera se ríe y me mira. Todavía suena la música extraña. Me despido de Juan y le digo que otro día me tendrá que contar cómo empezó y en qué terminó todo esto. Me bajo y él acelera en la misma dirección por donde ya se pierden Infame y la patrulla. "¡Aquenomenoqueaaaa!", se le escucha gritar al unísono con el rugir del Palomo.
Aurora me mira y me dice que no le gusta que me junte con esos tipos. Yo le digo que no se preocupe, que ahora me dedicaré sólo a ella.
-No te he pedido nada de eso. Lo de que te bajaras era sólo una respuesta, no quería decir que REALMENTE te tuvieras que bajar.
- Entiendo- le digo, mientras me siento en la cuneta y prendo un pito.
-¿No vas a hacer nada?- me pregunta indignada.
- ¿Quieres fumar?
- Erís como la callampa hueón- me dice, luego me pega una torpe patada en el muslo y se va.
Aunque no era lo que había planeado, me causa gracia. Le quiero gritar de nuevo "no me gusta que te vayas, pero me encanta verte ir", pero tengo la garganta llena de humo por lo que sólo alcanzo a gritarle "no me gusta que te vayas..." y estallo en tos. Mejor así, pienso.
Polanco
20080617
de manera académica
Luego de algunos meses sobrepoblados de alcohol barato y falta de inspiración, el Corcho ya era parte de la universidad. Había presentado su libro a cuanto fondo concursable existiera, sin buenos resultados. Un mal día, ya en desesperación, decidió recurrir al alto poder académico. Con el libro en una mano y el gollete de una botella quebrada en la otra, entró a la asquerosa oficina del asqueroso director -que además era profesor de redacción- y lo encaró:
- ¿Hasta cuándo espero que publiquen mi libro?
-Mira Corcho, cálmate. Esta no es la forma en que se hablan las cosas en una universidad.
-Cállate viejo conchatumadre, quiero saber cuándo van a publicar mi libro.
-Bueno... no se puede hablar así- dijo el director, mientras intentaba tomar el auricular de su teléfono. De inmediato el Corcho lo amenazó con el gollete, a lo que el director reaccionó con miedo.
-Está bien, está bien. Cálmate. Siéntate acá y conversaremos de tu libro. No creas que no lo he leído.
Nada más escuchar este comentario, la cara del Corcho cambió completamente. Se sentó y dejó el gollete en el piso (lo suficientemente cerca para tomarlo sin problemas).
- Cálmate ¿Quieres un café?
- No, hablemos del libro.
- Está bien. ¿Qué quieres saber?
-¿Por qué no lo han publicado?
-Mira... la facultad cuenta con pocos recursos y...
-¿Les pareció bueno?
- La verdad sólo lo leí yo y...
- No le gustó.
- Yo no lo diría así.
-¿Entonces?
- Es sólo que tu estilo maldito ya está un poco repetido.
-Mi estilo no es maldito.
-Bueno, a mí si me pareció.
-No lo es conchetumadre.
-Mira, no es lo que les enseñé a ti a tus compañeros sobre la efectividad de la redacción.
- Ya sé que no es eso.
- Pero tampoco es otra cosa que pueda suplir las viejas fórmulas.
- Ya sé que no es eso.
- Entonces ¿Qué es?
- Arte artístico.
- ...
- Poesía poética.
- No te sigo, pero dime- el director le arrebató el libro y abrió una página al azar-, por ejemplo ¿Qué quieres decir con frases como "no hay drama en esta historia, sólo la manifestación de una herida que nunca cicatriza, el detalle de un hecho inocente cotidiano como sudar o como volver"?
- Quiero decir que en esa historia no hay drama, sólo la manifestación de una herida que nunca cicatriza, el detalle de un hecho inocente cotidiano como sudar o como volver.
-¿ Y qué más?
- Qué se yo, no puedo centrar y cabecear a la vez.
- Yo no cabeceo nada con esto. Siguiendo con tu metáfora, es como si fuera un centro demasiado alto.
-No siga con mis metáforas, invente las suyas propias.
- Bueno, es como un tren que no para.
- Invente las suyas propias le dije, esa es la misma.
- No es el tema. La cosa es que nosotros nos jugamos nuestra imagen con lo que publicamos.
- ¿Y esto enloda la imagen de la universidad?
- De cierta forma, sí.
- ¿Yo enlodo la imagen de la universidad?
- No quise decir eso.
-No se excuse, viejo maricón, si me importa un pepino. Mucho lodo le falta a esta mierda.
- Si tú lo dices...
- Usted también lo dice, pero de manera académica.
- ...
- Ya me parecía que era un viejo maricón.
-...
- Viejo maricón.
-...
En ese instante, el Corcho, enceguecido por la furia, empuñó el gollete de la botella para reventarlo sobre la manchada calvicie del director, pero éste, mucho más rápido y sin que el andrajoso siquiera pudiese darse cuenta, sacó del escritorio un revólver con el que pegó un tiro en el brazo de su enemigo. El Corcho cayó al piso, aullando de dolor. El director se puso de pie con el arma en la mano y apuntó a la cara del estudiante.
- Di tus últimas palabras, hijo de puta.
El Corcho lo miró, lleno de odio y le dijo- Veís mucha tele, impotente culiao.
El director rompió en una sonora carcajada que no se detenía jamás. En eso, el Corcho que veía a su interlocutor en un ataque de risa se incorporó e intentó salir corriendo, pero un grito del director lo interrumpió.
- Detente ahí o te mato.
El Corcho se detuvo.
-¿Quieres que publique tu libro?
- Sí- respondió el maloliente.
- Bueno, ten por seguro que lo haré- dijo el director y jaló el gatillo.
Polanco
20080615
Cuento Incompleto II
Violenta poesía de despedida en que se recuerda el asalto a un banco y las fiestas más hijas de puta del barrio de las que nadie recuerda nada, alucinaciones maravillosas suponte marihuana por sacos y las putas rondando a los hermanos, las putas en el techo hablando a toda voz entre gatos adictos al ron, putas de turbante, putas y las más perfectas soluciones posibles a lo que no se resuelve ni en las más prósperas horas de reflexión y escritura.
Juancalavera
Cuento Incompleto I
Nadie en la casa quiere recorrer de nuevo la posta ni hablar con los pacos, y el primo no contesta el teléfono.
La tía dice que nos acostemos no más, que cualquier cosa ella nos llama, pero ya está por amanecer así que esperamos en la cocina, y con mi hermano le damos jugo al perro.
Mi mamá es la única que no pesca. Dice que lo prefiere preso o muerto, que no está bien tener a una persona así en la familia.
Juancalavera
Infame tiene una extraña habilidad para encontrar puntos malditos sobre el mapa. Le pediré que me ayude a planificar mis próximas vacaciones, a ver si al fin sucede algo interesante en mi vida.
Juancalavera
-¡Infame! ¡amigo! Te llegó la hora y con ella lo que siempres has deseado.
Putas borrachas, whisky y bolsas de hielo que se derriten con las llamas. Un pencazo directo al nocrea.
-¡Hijo de perra! ¿qué he hecho yo para merecer esto?
Un paipe amistoso me despavila. Miro hacia atrás, veo a Polanco y Juancalavera. Aquella respuesta fue satisfactoria.
-¡Sólo dijimos la verdad!
infame
20080614
India, tienes verdadera clase
Quiebre
Durante largos minutos Satanás fuma cigarrillos y escucha en silencio a su interlocutor. Luego, el supremo mefistófeles expone, algo dubitativo, su análisis.
-El estado de la biotecnología aplicada y llos medios de comunicación nos abre una oportunidad histórica; no podemos desaprovechar este desorden en las cartas, es urgente recuperar los niveles de esclavitud de antaño. Podríamos hacer cosas muy interesantes.
Nada más escuchar estas palabras el ente desaparece (en rigor nunca apareció) indignado. Satán, decepcionado y furioso golpea la pared. Luego de unos minutos, la misteriosa presencia (en rigor no está presente) deja caer su pesado juicio.
-Te di una oportunidad y la desaprovechaste. Siempre tu sujeción al tiempo y al espacio te ha pasado la cuenta. Pero esta vez tú y tus sucios humanos han caído demasiado bajo. Tú sabes que eso no pasará en tu dimensión; ya vi tu futuro y la verdad es que ya no me sirves.
Polanco










